Alberga el MUAC ‘‘una estética política singular’’ alrededor de la gesta del 68

tlatelolco

Las exposiciones Gráfica del 68: imágenes rotundas y Grupo Mira: una contrahistoria de los setenta en México, montadas en el Museo Universitario Arte Contemporáneo (MUAC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), reúnen 156 obras que articulan un testimonio visual de las demandas del movimiento estudiantil que hace 50 años cimbró el país.

El impacto de una serie de carteles creados para difundir esa gesta propicia una estética política singular. ‘‘A través de estrategias como el reciclaje de símbolos o la apropiación de la iconografía oficial, la gráfica del 68 combatió desde nuevas y viejas técnicas mecánicas, el cerco informativo que el gobierno tendió en torno a los estudiantes y su causa”, se explica en la introducción de las exposiciones.

El Grupo Mira fue uno de los colectivos de artistas más relevantes de la época, y buscó refundar un arte político lejos de los estereotipos del arte comprometido.

Rebeca Hidalgo, Arnulfo Aquino y Jorge Pérez Vega, tres de sus integrantes, dieron testimonio de su actividad en ese grupo durante una charla con las curadoras Sol Henaro, Annabela Tournon y Amanda de la Garza.

‘‘De la producción gráfica del 68 germinó la expresión de un arte colectivo y público, cimiento del arte contemporáneo en México, mismo que prosperó con el surgimiento del Frente Mexicano de Grupos de Trabajadores de la Cultura, entre ellos el Grupo Mira”, dijo Aquino.

Esos artistas, destacó, ‘‘transitaron a los años 70 con una intención social y crítica, exacerbada por las vivencias de la década anterior; por ello decantaron su labor hacia los movimientos latinos y chicanos en solidaridad con los pueblos en lucha por su autonomía; para ello, se valieron de herramientas gráficas y pictóricas, murales o carteles, además de experimentar con otros medios y soportes”.

Propaganda vertiginosa

El Grupo Mira también se abocó, añadió Aquino, a los movimientos universitarios en su lucha por la educación crítica, democrática y popular, como la Escuela Popular de Arte de la Universidad Autónoma de Puebla, donde se produjeron más de 200 carteles en menos de dos años, muchos de los cuales forman parte de la exposición en el MUAC.

Rebeca Hidalgo recordó: ‘‘El movimiento del 68 nos cambió el sentido del arte y de la vida. Con la participación de la comunidad universitaria, en la vertiginosa y vasta producción de propaganda: mantas, carteles, pegatinas, pancartas, cobramos conciencia acerca del servicio que esas imágenes –desprovistas de la solemnidad de la obra única y la firma del autor– prestaban a la comunidad en lucha”.

Los contenidos de las imágenes, explicó, ‘‘provenían de estar alertas a los acontecimientos para hacer visibles mediante la gráfica las ideas y los acuerdos de las asambleas. Las formas se improvisaban o se procesaban de fotografías; texto e imagen se complementan para hacer más contundente el mensaje. Cualquier tendencia o estilo eran válidos.

‘‘Nos indignaba que el gobierno ejerciera la violencia del Estado contra sus estudiantes, que no hubiera voluntad de diálogo político y que se actuara con engaños en las declaraciones públicas a la prensa, mientras se preparaba injusta y traicioneramente la represión”, apuntó la creadora.

Jorge Pérez Vega se refirió a la relevancia de las dos muestras y evocó el entusiasmo colectivo y ambiente de producción en el que se realizaron los trabajos, así como las discusiones que se daban al calor de la lucha estudiantil.

‘‘El 68 fue un punto de quiebre. Decidimos abandonar nuestras personales búsquedas artísticas para emboletarnos en la elaboración de la propaganda”, cuya parte de ese trabajo hoy se ve reunido.

Las exposiciones Gráfica del 68: imágenes rotundas Grupo Mira: una contrahistoria de los setenta en México, montadas en el MUAC, recinto ubicado en el Centro Cultural Universitario (Insurgentes Sur 3000), concluirán el 6 de enero de 2019.

Información La Jornada.

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