Aparece con huellas de tortura una profesora secuestrada en Argentina

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Maestros en paro protestaron ayer afuera del Congreso argentino.

Buenos Aires. Con huellas de tortura apareció una maestra de una escuela del municipio de Moreno, secuestrada el pasado miércoles por mantener una olla popular para alimentar a los niños, lo que se denunció durante una multitudinaria marcha de docentes que llegó al Congreso en el segundo día de paro para exigir una negociación salarial; mientras, el dólar se disparó y cerró en más de 40 pesos y la inflación en agosto fue de 3.9 por ciento, acumulando 24.3 por ciento en lo que va del año y con una proyección que va de 45 a 50 por ciento para finales de 2018, indican economistas.

En este contexto de situación que coloca al país al borde de una cesación de pagos, las declaraciones de Larry Kudlow, asesor del presidente estadunidense, Donald Trump, indignaron a la oposición al mencionar que la única forma de salir del dilema de Argentina es establecer una junta monetaria, el peso se vincula con el dólar, pero se puede crear un nuevo peso único. Eso funcionó en los 90, derribó la inflación y mantuvo la prosperidad, dijo el funcionario a la cadena Fox.

Ante el secuestro y tortura de la maestra Corina de Boris, la titular de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina (CTERA), Sonia Alesso, gremio docente mayoritario a nivel nacional, responsabilizó al gobierno por alentar a los violentos que añoran otras épocas en las que no había democracia, y repudió lo sucedido a una maestra que estaba dedicada a mantener una olla popular en la escuela, cerrada por el gobierno, de la provincia de Buenos Aires, después de que una reciente explosión de gas mató a una docente y al portero, cuando preparaban el desayuno para centenares de niños que no tienen comida en sus casas.

Mirtha Petrocini, de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), advirtió en acto multitudinario de este jueves: no tenemos miedo. Lucha, más lucha, más lucha, mientras el dirigente Roberto Baradel, amenazado de muerte junto a su familia, aseveró que si hay algo que tiene fecha de vencimiento no es la escuela pública, sino este gobierno.

En Moreno, donde estaba la escuela de la maestra secuestrada, quien fue amenazada de muerte por sus secuestradores, que la subieron a un automóvil y la encapucharon como en los tiempos de la dictadura, se realizó una movilización de las familias de los alumnos que respaldaron a la docente De Boris, quien junto a otras colegas –todas amenazadas en los últimos tiempos– está alimentando a los niños, pero también a los vecinos víctimas de la crisis, cuando centenares de familias no tienen qué comer.

En el vientre de De Boris grabaron con un objeto cortante ollas no. En rostro y cuerpo se le ven las huellas de tortura. Aún angustiada declaró que no dejarán morir a los niños y sus familias y los seguirán sosteniendo con ayuda solidaria.

Al igual que en otras escuelas de la zona, en el Centro Educativo Complementario 801, del barrio Villa Anita, las familias y docentes organizaron una olla popular para no cortar el servicio de comedor, que para muchos niños es la única comida del día.

Dentro del Congreso, la oposición había convocado a una sesión especial para declarar la emergencia en educación y cultura, pero la oficialista Cambiemos no bajó a dar quórum y cayó la sesión.

Información La Jornada.

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