Auster: ¿Cómo 60 millones votaron por un psicópata maniaco?

El escritor estadunidense durante la presentación de 4321 en Madrid. Foto: @Seix_Barral

El escritor estadunidense durante la presentación de 4321 en Madrid. Foto: @Seix_Barral

Madrid.   El escritor estadunidense Paul Auster, uno de los autores más celebrados de la literatura anglosajona, reconoció hoy su hastío ante la situación que vive su país desde que llegó al poder Donald Trump, de quien prefiere no decir su nombre y referirse a él como “el presidente número 45”. Pero sobre todo confesó su perplejidad ante el hecho de que “más del 60 millones de americanos hayan votado a un psicópata maniaco”.

A sus 70 años y con una trayectoria literaria que le ha llevado a ser traducido a decenas de idiomas, presentó su nueva y “más ambiciosa” novela, que tituló 4,3,2,1 (Seix Barral), en la que cuenta una historia en más de mil páginas sobre el azar, sobre todos los ingredientes fortuitos o inesperados que van transformando nuestras vidas. O una vida. O una historia entre varias personas.

Después de siete años de silencio literario, Auster presentó una historia que es de alguna forma la historia del siglo XX del mundo occidental, sobre todo de su país, una nación que se transformó con la afluencia masiva de migrantes económicos o de personas que huían de la Segunda Guerra Mundial o de la depresión y la hambruna de la primera mitad del siglo XX en Europa.

En la novela se entrelazan cuatro historias en torno a un persona, siempre a través de hechos azarosos que al final subvierten esas realidades entrelazadas. El personaje es un joven llamado Archie Fergusos, nieto de judíos inmigrantes en Nueva York, a través del cual enhebra la historia de una saga que representa una época singular.

En la multitudinaria rueda de prensa, Auster se refirió a su novela, pero también y de manera reiterada a su visión sobre Estados Unidos en la época actual, gobernado por un personaje como Donald Trump y en donde vuelven a aflorar sentimientos raciales que se pensaban abolidos. “No culpo a Donald Trump por ser el psicópata maníaco que es, hay mucha gente así en el mundo. Lo que me asombra es que más de 60 millones de americanos hayan votado a un psicópata maníaco. Creo que es un peligro y una amenzaza real, no solo para Estados Unidos, sino para el mundo entero. Así que yo rezo para que no sea reelegido, porque ochos años de Trump serían… no sé… ¿El mundo seguiría existiendo?”

Auster incluso afirmó que dudaba mucho de que a Trump “no le gusta cómo huelen los libros, así que mucho menos le va a gustar sujetar uno entre sus manos”.

Esta es la novela décimo séptima de Auster, tras iniciar su andadura literaria  hace ya 35 años con La invención de la soledad (1982). A esa siguió su aclamada Trilogía de Nueva York(1987), El palacio de la Luna,  Leviatán (1992) y Tombuctú (1999), El libro de las ilusiones(2002), La noche del oráculo (2003), Brooklyn Follies (2005) y Diario de invierno (2012).

Para el septuagenario Auster, el suyo es “un país complicado”, pues por primera vez los colonos se lo “inventaron”, algo que no hicieron en otras partes de América ni españoles ni franceses. “Estados Unidos es una idea, y en su mejor cara es muy noble, inclusiva, permite entrar a todos y convertirlos en estadunidenses, ya sean amarillos, blancos o negros”, explicó. “Pero al mismo tiempo, está fundada en dos crímenes contra la humanidad: el genocidio indígena y la esclavitud, el veneno dentro del bello sistema que hemos creado”.

Para el autor, el problema es que los estadunidenses nunca han abordado “honestamente” la cuestión de la esclavitud. “Por eso, el conflicto racista persiste” y para un gran segmento de la población fue un shock que durante ocho años “hubiera un presidente negro en la Casa Blanca”. Aunque sigue sin entender cómo pudieron votarlo tantos millones de compatriotas, especialmente tantas mujeres blancas, cree que la elección de Trump refleja ese “enfado” que sentía gran parte del país. Y ahora que tiene el poder, lo considera un “peligro”, no sólo para Estados Unidos, sino para el mundo. “Rezo para que no llegue a otro mandato”, añadió.

Fuente: La Jornada.

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