Bajo la Lupa. ¡Insólito!: yihadistas promueven el oro contra el dólar

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e acentúan las dos épicas batallas geofinancieras en la primera quincena del siglo XXI: 1) el dólar estadunidense contra el oro, y 2) el dólar contra la divisa china yuan/renminbi. Ambas epitomizan la grave crisis, más geofinanciera que geoeconómica, de las pasadas tres semanas que los desinformativos multimedia anglosajones endosan a la minúscula devaluación de 2.2 por ciento del yuan/renminbi. ¡Ya ni el vapuleado peso mexicano que pertenece a la zona de influencia dolarcéntrica (http://goo.gl/O7zA3u)!

En realidad, se trató de un desacoplamiento (“ un-pegging”) del yuan al dólar, ya que la artificial súper-revaluación de la divisa estadunidense había a su vez revaluado a la divisa china en 15 por ciento en los recientes dos años, lo cual afectó las exportaciones de China.

Se trata de una guerra geofinanciera que no se atreve a decir su nombre a unos cuantos días de la transcendental visita del mandarín Xi Jinping a la Casa Blanca.

No se puede soslayar que el megaespeculador con disfraz de filántropo George Soros –presunto hombre de paja de los banqueros esclavistas Rothschild– se haya desprendido de sus acciones de Alibaba –la empresa máxima de Internet en Asia– y de Baidu (el Google chino) nueve días antes del desplome dramático de la bolsa china (http://goo.gl/JlKLoC). ¿Casualidad o causalidad?

Un día antes de asistir al trascendental desfile del aniversario 70 de la Victoria de China contra Japón en la Segunda Guerra Mundial, el zar Vlady Putin comentó sin tapujos que había que tirar el dólar (https://goo.gl/X8kgAm).

El presidente ruso ha esbozado una enmienda que tiene por objetivo la eliminación del dólar y el euro del comercio entre los países de la nueva Unión Económica Euroasiática, que todavía manejan 50 por ciento de su rotación en divisas en dólares y euros, mientras la divisa rusa (rublo) opera ya libremente en Suifenhe (provincia de Heilongjiang) como plan piloto.

Dejaré de lado el célebre memorándum secreto de la DIA –servicio de espionaje del ejército de Estados Unidos– de agosto de 2011 que predijo la posibilidad de establecer un principado salafista (¡supersic!), declarado o no declarado, en la parte oriental de Siria (https://goo.gl/awdCCg). No comment!

Tal parece que seguir las cotizaciones bursátiles de los bárbaros yihadistas resulta más efectivo que los pronósticos descabellados de los fracasados economistas monetaristas del neoliberalismo global.

Ahora que la semana pasada estuve de gira en Líbano y Siria, mis impecables fuentes me comentaron que los yihadistas estaban rematando el petróleo a 20 dólares el barril. ¿Guerra geofinanciera contra Rusia?

Por lo menos sabemos el fondo del oro negro, antes de su rebote: explotadas ambas tendencias por los especuladores megabancos israelí-anglosajones de Wall Street y la City (Londres).

Llamó la atención que tanto el portal contestatario Zero Hedge (http://goo.gl/rhgNjR) como Deb­ka (http://goo.gl/VDRJzO) –presunto portavoz oficioso de los crapulosos servicios secretos del Mossad israelí– hayan dado mucho vuelo a la declaración de guerra de los yihadistas de Daesh/ISIS al dólar con el dinar-oro.

El portal israelí comenta que el Estado Islámico (EI) lanzó una nueva campaña para desestabilizar al dólar con un video de 54 minutos producido con los más altos estándares profesionales de la avenida Madison de Nueva York, que conoce muy bien el Mossad.

Debka comenta que es la primera instancia conocida de una organización terrorista que declara la guerra financiera a Estados Unidos, donde los judíos (¡supersic!) son presentados en forma inevitable como los máximos manipuladores detrás del falso estatuto del dólar como la principal divisa mundial. ¿Será?

Los yihadistas solicitan a los mercados mundiales cesar el uso del dólar y revertir al sistema financiero de los califatos islámicos medievales y ofrecen varios sustitutos de divisas: 1) una moneda dinar-oro; 2) una moneda dirham de plata, que usan algunos países islámicos como Marruecos, los Emiratos Árabes Unidos y partes de Libia donde operan los yihadistas; 3) dos monedas de cobre conocidas como fulus, que servirían al uso cotidiano para las pequeñas transacciones, y 4) los yihadistas también aceptan baratijas de oro en lugar de monedas.

Hoy existe una planta de producción de monedas en Mosul, centro de operaciones de los yihadistas en Irak.

Debka destaca que hace dos años India pagaba su compra de petróleo a Irán con oro y joyas auríferas para evitar el embargo petrolero de Occidente.

El portal israelí resalta que la mayoría de los círculos financieros –que conoce mejor que nadie– juzga que la pretendida dominación mundial del dinar-oro por los yihadistas constituye un truco, ya que usan los dólares para comprar armas en el mercado negro y pagar a sus combatientes.

Los expertos (sic) en contraterrorismo de Debka aducen que los yihadistas son muy serios en su plan de librar una guerra de terror en la economía occidental y al sistema financiero mediante cuatro objetivos: 1) los yihadistas están determinados a forjar un EI y un orden mundial gobernado por sus valores fundamentalistas; 2) su expansión y conquista territorial se ha acompañado por la piratería de recursos naturales –petróleo, uranio, oro y plata–; 3) la fuerza comercial del EI en la compra de armas y petróleo en los mercados negros de Medio Oriente, África y partes de Europa le ha dado gran influencia para obligar a los mercaderes a aceptar sus pagos en dinar-oro, incluso con bitcoins (divisa virtual electrónica de creación británica); 4) gracias a sus simpatizantes secretos entre los ricos y poderosos de los Emiratos del Golfo, el oro islámico podría empezar pronto a infiltrar el sistema financiero mundial.

Al día siguiente de la declaración de guerra contra el dólar, su presunta filial Hizb ut-Tahrir en Gran Bretaña (¡supersic!) aconsejó examinar los beneficios de regresar al viejo patrón oro para resolver la crisis de deuda soberana que amenaza la eurozona, en lugar de imprimir dinero falso.

Resalta la conexión financierista de los yihadistas con los desregulados bitcoins de creación británica, así como el gran crédito que otorga Debka al dinar-oro.

Hace 18 años, Mahathir bin Mohamad, notable ex premier de Malasia, había lanzado ya la idea del dinar-oro durante la crisis asiática de 1997.

A juicio de Zero Hedge, la temeraria propuesta de los yihadistas conduce a equiparar a la escuela de economía austriaca, al unísono del retorno al patrón oro, con el terrorismo.

Una crítica al satánico sistema bancario israelí-anglosajón y su sistema fraudulento de esclavitud orquestado por la Reserva Federal, una corporación privada, será enjuiciada como un instrumento financiero del terrorismo islámico.

En forma categórica, The Economist, portavoz hebdomadario del neoliberalismo anglosajón, rechaza la sustitución del sistema bancario global por las monedas de oro del EI (http://goo.gl/s5qjBd).

Algo muy fuerte se está debatiendo en el Olimpo financierista israelí-anglosajón para que repentinamente, en medio de la artificial crisis china, surja la opción del retorno al patrón oro.

AlfredoJalife.com

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Información y foto La Jornada.

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