Brigadistas clown salen a las calles de Tlalpan a dar alegría

  • Zirka aún no tiene permiso para presentarse en albergues de afectados por el terremoto
  • El colectivo encabezado por Adriana Moles actúo cerca de una escuela primaria
  • Montó variedades que por un momento hicieron olvidar la tristeza que dejó el sismo del pasado martes
Con malabares, los integrantes de Zirka hicieron olvidar por un momento la tragedia. Foto: José Antonio López.

Con malabares, los integrantes de Zirka hicieron olvidar por un momento la tragedia. Foto: José Antonio López.

Para hacer olvidar la tristeza y la desdicha que causó el sismo del pasado 19 de septiembre, la artista Adriana Moles, acompañada por la brigada clown Zirka, sorprendió a niños y adultos de Tlalpan con espectáculos de malabarismo y magia.

Los pequeños que se encontraban cerca de la escuela primaria Fray Eusebio, en Retorno 803, esquina Álvaro Gálvez y Fuentes, en Tlalpan, fueron sorprendidos por los artistas, quienes con su trabajo lograron arrancarles unas sonrisas.

El grupo Zirka tienen planeado presentarse en los albergues para damnificados, pero como aún no cuentan con el permiso para ingresar, decidieron montar una serie de varietés en la calle y romper con la tristeza y el estrés que ha dejado el terremoto.

La presentación de la brigada artística comenzó con un par de niñas como público; después se sumaron personas mayores, incluso un joven se quedó atento a la función de los artistas desde la ventana de un edificio.

En momentos difíciles, los artistas saben que es necesario crear empatía con los niños, así que comenzaron su presentación con música, y así surgieron las primeras sonrisas y aplausos del público.

Muy cerca de donde se encontraban los artistas de la brigada clown, había niños jugando quienes no dudaron en acercarse para ver el espectáculo de malabarismo. El público comenzó a liberar el estrés con sonrisas, gritos y aplausos. La payasita Gotita se encargó de que todos dejaran salir sus emociones con el fuerte grito que la recibió.

Los artistas saben que en momentos difíciles hay que crear empatía con los niños. Foto: José Antonio López.

Los artistas saben que en momentos difíciles hay que crear empatía con los niños. Foto: José Antonio López.

Los más pequeños miraban atentos el espectáculo de magia que Gotitahabía preparado con un conejo escondido en una casa. Los niños interactuaron con la artista y se divirtieron también con otro acto de malabarismo, en el cual los adultos también participaron.

Una niña del vecindario, de nombre Sofía, participó con los artistas, y de premio se llevó una nariz roja. Entre el público destacó un señor que no dejaba de aplaudir y de pedir a los artistas que cantaran. Adriana Moles, vestida como gatita, también cantó y entretuvo a los pequeños.

Antes de concluir su intervención, Moles invitó al público a formar un círculo tomados de la mano, luego cantaron e todos se abrazaron.

Con la presentación de los artistas en el jardín ubicado cerca de la primaria Fray Eusebio, el tiempo se detuvo, y por unos momentos quedó atrás el horror causado por el terremoto del martes pasado.

Los artistas de nariz roja hicieron reír a los vecinos de Tlalpan, donde colapsó un edificio, y un grupo de brigadistas aún realiza labores de rescate. En medio del dolor se escucharon las risas de la gente.

Mientras caminaban por las calles, Adriana Moles y los artistas que la acompañaron recibieron aplausos de los habitantes, como agradecimiento a que llevaron alegría a los pequeños.

Listos para la contingencia

Al igual que Zirka, otros grupos de artistas desean ofrecer su espectáculo a los niños de los albergues y llevarles material didáctico, como pinceles y crayolas.

“Queremos contactar a los responsables de los albergues para presentarnos y, además del show, si hay oportunidad, ofrecer talleres creativos para que los niños y adultos se entretengan dibujando, o que los maestros de circo les enseñen a fabricar pelotas con globos y harina, por ejemplo.

Estamos preparados para talleres creativos y de contención emocional, porque es la necesidad de ellos. Requieren hablar, un abrazo, ser escuchados. Queremos encontrarnos con la gente y brindarles nuestro corazón.

Fuente: La Jornada.

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