“Cállense el hocico y se les va a pagar bien”

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Guadalajara, Jal., “Nos decían ‘ustedes échenle ganas, nomás cállense el hocico y se les va a pagar bien’”, reveló un hombre que fue entrevistado por el portal de internet cabecera.mx, quien pidió el anonimato, pues dijo ser el chofer, en dos de los viajes del camión adaptado con caja frigorífica en la que iban apilados 273 cadáveres, el cual recorrió tres municipios conurbados de esta ciudad.

Dijo que eran tres o cuatro conductores a quienes pagaron 5 mil pesos cada viaje, y que tanto el ex titular del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), Luis Octavio Cotero, como la Fiscalía General del Estado (FGE), estuvieron a cargo de la movilización de cuerpos, que incluso hasta el propio gobernador Aristóteles Sandoval lo sabía.

Ahorita yo los escucho que dicen una cosa y otra. La verdad yo siento que hasta el mismo gobernador sabe, señaló el entrevistado, quien se dijo enojado y triste por el trato que recibieron los cuerpos.

Vimos las cosas tan inhumanas; cómo los traen, de un lado para otro, es feo. Yo acabé malo, me siento con temperatura y es cosa de los mismos olores. Ya deberían sepultarlos, ¿para qué se andan echando la bolita unos a otros?, expresó.

Afirmó que los cuerpos estaban envueltos en bolsas negras, pero no podían contener los líquidos emanados, por el modo como los trataban; estaban amontonados en la caja refrigerada. Aunque cada bulto llevaba un sello con el que supone se identificaba su expediente.

Nos hicieron saber que si abríamos el hocico algo nos iba a pasar, así nos lo dijeron, con esas palabras, nos lo hicieron notar unos tipos de unas camionetas de la fiscalía, afirmó, y agregó que las instrucciones las recibió de un señor que se llama supuestamente Abraham, quien viajaba en un vehículo de la FGE, y además de pagar a los choferes contrató a un grupo de cargadores para acomodar los cadáveres dentro de la caja.

Añadió que él fue encargado de llevar el camión, primero de los patios del IJCF en la colonia La Duraznera, en Tlaquepaque, y después cuando comenzó la inconformidad ciudadana por los malos olores, lo llevó a Tlajomulco.

Destacó que no en todos los casos, pero por lo general cada desplazamiento del tractocamión con la caja frigorífica contaba con escolta de camionetas sin logotipo negras, blancas y a veces grises.

Contrario a lo que en su momento informó el ahora ex titular del instituto forense, Luis Octavio Cotero Bernal, el entrevistado mencionó que cuando el camión fue sacado del IJCF lo miramos por ahí, y las órdenes de mover el vehículo con cadáveres se cumplían en las madrugadas con la presencia de personal de la FGE, al que identificaban por las camionetas rotuladas en que llegaban.

Información La Jornada.

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