Caos, tras cerrar la clínica 25

La clínica 25 del IMSS, ubicada en calzada Ignacio  Zaragoza, cerró sus puertas  debido a  daños estructurales por el sismo de 2017.

La clínica 25 del IMSS, ubicada en calzada Ignacio Zaragoza, cerró sus puertas debido a daños estructurales por el sismo de 2017.

Cuando el Hospital General Regional 25 –conocido como clínica 25– del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cerró sus puertas el 12 de octubre anterior, se suponía que todo estaba listo para que los derechohabientes en tratamiento de quimioterapia lo continuaran en la Unidad de Medicina Familiar (UMF) 120, lo cual no ha sucedido.

Hasta el viernes no se había habilitado el servicio de consulta ni el laboratorio clínico. Los pacientes suspendieron sus quimioterapias.

La clínica 25, ubicada en calzada Ignacio Zaragoza, dejó de dar la mayoría de sus servicios luego del sismo del 19 de septiembre de 2017. Inicialmente se informó que se harían trabajos de remodelación en el inmueble con más de 50 años de antigüedad, pues no había tenido daños mayores. Sólo siguieron abiertos los servicios de urgencias y quimioterapia, entre otros.

Hace unos días trascendió que se efectuaron tres peritajes y la decisión final fue cerrar el nosocomio en forma definitiva e iniciar su demolición, por las afectaciones en las estructuras de acero que sostienen al hospital. (La Jornada 16/10/2018). Para el viernes 12 nadie sabía informar nada. Mi doctor me dijo que lo buscara el lunes siguiente en la UMF 120, que está enfrente de la clínica 25, del otro lado de la calzada Zaragoza. Ahí empezó el caos, dijo un afectado. Las historias son similares: los médicos están en la clínica, pero carecen de recetarios y tampoco tienen contraseñas para acceder al sistema informático.

Además, señalaron pacientes, tampoco se ha autorizado la entrega de medicinas en la farmacia. En pocas palabras, estamos atorados y con nuestra salud en riesgo.

Ante la queja de un derechohabiente, le dijeron que fuera al Centro Médico Nacional La Raza, donde supuestamente le darían la atención médica, pero primero tendría que cumplir con los exámenes de laboratorio y con la cita con el especialista que ya tenía agendada. El lunes anterior tenía programada una sesión de quimioterapia que no se realizó. El paciente se trasladó al hospital de tercer nivel, donde el personal dijo que sólo sería atendido si llevaba la hoja de referencia, que así, sin avisar, no era posible.

El afectado recordó que en ese momento se comunicó con la doctora Celida Duque, directora médica de la delegación norte de Ciudad de México del IMSS, a la que pertenece la clínica 25, quien se limitó a decir que me regresara y ya vería qué hacer.

Información La Jornada.

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