CNN demanda al gobierno de Trump por quitar acreditación a reportero

El presidente Donald Trump se negó ayer a responder una pregunta –que calificó de “estúpida”– de la reportera Abby Phillip, de CNN, en la Casa Blanca.

El presidente Donald Trump se negó ayer a responder una pregunta –que calificó de “estúpida”– de la reportera Abby Phillip, de CNN, en la Casa Blanca.

Washington. La cadena televisiva estadunidense CNN demandó este martes al gobierno del presidente Donald Trump por suspender la acreditación de Jim Acosta, su corresponsal jefe en la Casa Blanca.

CNN presentó una demanda contra la administración Trump esta mañana en la Corte de Distrito de Washington DC, indicó la cadena informativa en un comunicado, al señalar que la revocación ilícita de la acreditación de Acosta viola derechos garantizados en la Constitución estadunidense.

Esta revocación injusta viola los derechos de la CNN y de Acosta a la libertad de prensa y al debido proceso consagrados en la Primera y la Quinta Enmiendas de la Constitución, dijo la cadena, tras asegurar que pidió al tribunal la inmediata devolución de las credenciales del reportero.

Si bien la demanda es específica para CNN y Acosta, esto podría haberle ocurrido a cualquiera, indicó la televisora. Si no se desafían, las acciones de la Casa Blanca crearán un escalofriante efecto peligroso para cualquier periodista que cubra a los funcionarios electos, agregó.

Trump se enfureció la semana pasada durante una rueda de prensa cuando Acosta cuando le preguntó si había usado la caravana de inmigrantes centroamericanos con fines electorales, ya que no se trataba de una invasión. Es una invasiónafirmó el gobernante, y estalló: “eres una persona grosera y terrible… es una desgracia para CNN que trabajes para ellos”, entre otros insultos, publicó La Jornada.

Es suficiente, es suficiente, dijo Trump, mientras una becaria de la Casa Blanca intentaba quitarle el micrófono a Acosta. Eres una persona grosera y horrible, agregó el magnate.

La Casa Blanca suspendió las credenciales de Acosta ese mismo día. La secretaria de prensa del gobierno de Trump, Sarah Sanders, acusó a Acosta de poner sus manos sobre la becaria.

Imágenes filmadas del momento mostraron a Acosta retrocediendo cuando la empleada avanzó para tomar el micrófono. El cronista dijo que las acusaciones de la Casa Blanca son mentira. Más aún, la Casa Blanca divulgó un video editado del incidente.

En un comunicado este martes, Sanders alegó que Acosta hizo dos preguntas que el presidente contestó y luego se negó físicamente a entregar el micrófono a la pasante para que otros colegas pudieran preguntar, suavizando la acusación de mala conducta inicial, pero cuestionando al periodista por su persistente interrogatorio.

La Primera Enmienda no se cumple cuando un solo reportero, de entre más de 150 presentes, intenta monopolizar la conferencia, dijo la secretaria de prensa, justificando la decisión de la Casa Blanca.

La Asociación de Corresponsales en la Casa Blanca respaldó la demanda de CNN.

En otro orden, Trump, probablemente despedirá a Kirstjen Nielsen, secretaria de Seguridad Nacional, y podría remplazar a su jefe de gabinete, John Kelly, indicó una fuente cercana a la Casa Blanca.

Trump ha acusado a Nielsen de no emprender medidas necesarias para contener la inmigración frente a lo que considera una crisis en la frontera entre México y Estados Unidos.

En tanto, Keep and Bear, una empresa de Georgia dedicada a la venta por Internet de artículos que promueven ideas conservadoras, lanzó al mercado un nuevo juguete que consiste en un paquete de bloques de plástico que se pueden ensamblar, para que los niños se entretengan construyendo el muro fronterizo propuesto por Trump.

El juguete de bloques de construcción MAGA, Make America Great Again (Haz a América grande otra vez), llamado Construye el Muro, viene con más de cien piezas, incluida una figura del presidente Trump y comenzará a ser distribuido a partir del próximo 23 de noviembre.

Entre los juguetes de la compañía se incluye una figura en plástico de la ex candidata presidencial demócrata Hillary Clinton, vestida en un overolnaranja que normalmente es utilizado como uniforme en muchas de las prisiones de Estados Unidos.

Información La Jornada.

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