Con destino y uso inciertos, fondos para salud a estados

El proyecto de López Obrador en materia de salud refiere que se garantizará la transparencia en el uso del presupuesto para el sector. En la imagen, área de urgencias del hospital Carlos Mc Gregor, del IMSS.

El proyecto de López Obrador en materia de salud refiere que se garantizará la transparencia en el uso del presupuesto para el sector. En la imagen, área de urgencias del hospital Carlos Mc Gregor, del IMSS.

La Federación envía a los gobiernos de los estados más de 93 mil millones de pesos, equivalentes a 21 por ciento de la inversión nacional en salud, como parte del Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud (Fassa-Ramo 33); sin embargo, no hay certeza sobre el destino y buen uso de esos recursos, que son adicionales a las transferencias del Seguro Popular, señala un análisis de las organizaciones Gestión Social y Corporación (Gesoc) y el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

Luego del anuncio del presidente Andrés Manuel López Obrador de que el próximo viernes presentará el Plan Nacional de Salud de su gobierno, los investigadores destacaron que entre los principales cambios necesarios está que existan indicadores y programas homogéneos de prevención y promoción de la salud.

El diseño de la estrategia es insuficiente si a la vez no hay garantía sobre los recursos económicos, los cuales deberían ser crecientes, dados los recortes aplicados durante el sexenio pasado, comentó Héctor Villarreal, director de CIEP.

También se debe disminuir el gasto de bolsillo. Este es el que realizan las familias con sus propios ingresos para atender sus enfermedades, y representa 42 por ciento de la inversión total del sector, dijo Judith Méndez, investigadora del CIEP.

La especialista en economía de la salud explicó que en la revisión sobre el desempeño de las instituciones en 13 indicadores, los de mayor impacto, de las áreas de salud reproductiva, natal e infantil; enfermedades infecciosas y algunas de las no transmisibles, destaca que con base en la cobertura reportada oficialmente de 78 por ciento en promedio, la inversión equivale a 3.2 por ciento del producto interno bruto (PIB). Si se garantizara ciento por ciento de cobertura de estas acciones se requeriría el equivalente a 5.1 por ciento del PIB.

Los porcentajes no corresponden con los recursos económicos disponibles, que en total son equivalentes a 2.5 por ciento del PIB. Significa, dijo, que la cobertura podría estar sobrestimada y los cálculos del costo por debajo de lo real.

Respecto del análisis sobre el desempeño y transparencia en el uso de los recursos económicos, además de lo relativo al Fassa cuyo destino se desconoce o no es posible verificar, Rodrigo Hernández, investigador de Gesoc, resaltó que sobre 54 por ciento del presupuesto la información es escasa y sólo en uno por ciento del total (5 mil millones de pesos) la información sobre su uso es óptima.

Comentó que algunos programas tienen alto potencial de desempeño, pero carecen de presupuesto. Es el caso de las acciones para prevención y control de enfermedades del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado y el fortalecimiento de la atención médica de la Secretaría de Salud.

Información La Jornada.

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