Contratación irregular de eventuales, origen del problema laboral en el INAH

El director del INAH en entrevista con La Jornada.

El director del INAH en entrevista con La Jornada.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) enfrenta una paradoja: los recientes 30 años han aumentado sus actividades al tiempo que su personal ha decrecido.

Así lo explicó el director de esa dependencia, Diego Prieto, en el mensaje que dio el lunes por YouTube a los trabajadores para informarles acerca de la situación del instituto ante el cambio de gobierno federal.

El funcionario aseguró que sólo en los recientes 12 años se redujeron más de 800 plazas de base en el INAH, situación que se resolvió incrementando los contratos de carácter eventual.

“Hasta el sexenio pasado se llamaba personal compactado, que en las primeras décadas no tenía ni siquiera servicio médico. Ahora llamémosle personal eventual, al que en el sexenio pasado, en 2013 y 2014, se logró incorporar al servicio médico del Issste, pero no tenían un soporte presupuestal ni plazas eventuales autorizadas.

La necesidad fue creando estas contrataciones y, afortunadamente, a fin de año, cuando el déficit se presentaba en toda la magnitud, encontraba la manera de gestionar los recursos para poderles canalizar presupuesto, añadió.

Con respecto a los proyectos de investigación, conservación y museografía (los cuales llegan a ser hasta mil 600 cada año), el director del INAH aseguró que también se hicieron contrataciones “que no tenían formalidad, sin cobertura médica y que inapropiadamente se denominaron Capítulo 1000, que no correspondía a ningún perfil presupuestal pues, efectivamente, ese rubro no estaba considerado para ser aplicado en proyectos específicos.

“Se generaron muchos problemas de orden personal y laboral al amparo de esta irregularidad. Desde finales de 2016, pero sobre todo en 2017 y 2018, nos abocamos a darle orden a esto. Ahora estamos en el último tramo de la resolución de los procesos de regularización de nuestro personal eventual.

Por supuesto que tendremos que hacernos cargo de las disposiciones de la Secretaría de Hacienda respecto de los requerimientos para dar formalidad a los contratos eventuales, pero también a los contratos de estructura.

Prieto especificó que se hará una revisión exhaustiva de todos los puestos de trabajo, pues hay un cambio de ramo presupuestal, ya que el INAH pasó del ramo 11, que eran las asignaciones a la Secretaría de Educación Pública, al ramo 48, de la Secretaría de Cultura.

Por eso tenemos pendientes también una serie de aperturas de procesos de admisión al Servicio Profesional de Carrera, situación que agrava la problemática de nuestro personal eventual, puntualizó.

Por tal motivo, el director del instituto pidió encarecidamente a los titulares de las unidades administrativas hacer una revisión puntual, función por función, puesto por puesto, contrato por contrato, para determinar cuáles son las tareas de cada uno de los trabajadores que vamos a ocupar por la vía de personal eventual. Sobre todo, en la parte administrativa les pido que seamos muy estrictos.

Reconoció que existen algunas unidades administrativas que ocupan demasiado personal eventual en tareas no sustantivas. En esa parte tienen razón mis colegas académicos: debemos hacernos cargo de una institución más ágil en la parte administrativa.

El funcionario enfatizó que no se vale tener personal eventual con el argumento de que mis trabajadores sindicalizados no trabajan. ¡Eso no puede ser! Es una complacencia que afecta.

Afirmó que desde diciembre ha estado en contacto con las delegaciones sindicales y todas han estado de acuerdo con que tenemos que poner a trabajar al personal.

También pidió tranquilidad y que no se abone a la inquietud de los trabajadores, al apuntar que tanto la secretaria de Cultura, Alejandra Frausto, como Lucina Jiménez, directora del Instituto Nacional de Bellas Artes, han dicho que no habrá despidos masivos. Es cierto que el presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que tenemos que adelgazar las estructuras, pero procurando que ningún trabajador, sobre todo en niveles salariales medios e inferiores, se quede sin trabajo, lo que supone que habrá reubicaciones ante las medidas de austeridad que por supuesto tenemos que aplicar.

Si bien varios trabajadores serán reubicados, reiteró, también está la posibilidad de que algunos se apliquen en la búsqueda de otros horizontes laborales, pero siempre con claridad, con argumentos, con justificación de lo que estamos haciendo y sin abonar a la intranquilidad o al escándalo.

El llamado a no generar intranquilidad incluye a algunos personajes que se quieran hacer de las banderas, inconvenientes, de demandas que no compete a ellos defender, concluyó.

Información La Jornada.

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