Daniel Ortega no dimitirá ni anticipará las elecciones

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Managua. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, culpó ayer a Estados Unidos de la crisis que enfrenta el país centroamericano desde abril, y reiteró que no abandonará el poder ni celebrará elecciones anticipadas como exige la oposición. Ello, en una entrevista con la cadena Euronews.

La verdad es que enfrentamos a un enemigo poderoso, que intervino militarmente en Nicaragua en diferentes ocasiones: Estados Unidos, denunció el ex guerrillero, de 72 años, quien gobernó en la década de 1980 tras el derrocamiento del dictador Anastasio Somoza y regresó a la presidencia en 2007.

Ortega afirmó que Washington asignó millones de dólares a los grupos locales violentos, supuestos responsables de las protestas, y aseguró tener pruebas de ese financiamiento, pero no las dio a conocer. Se desvían fondos para desestabilizar el país y estimular acciones armadas. Son bandas que cometen crímenes, argumentó.

Interrogado sobre los numerosos videos en que se observa a grupos armados operando junto con la Policía Nacional, Ortega explicó que éstos pertenecen a la policía voluntaria, (que) en ocasiones especiales va enmascarada. Son policías voluntarios, aclaró.

El mandatario admitió así que su gobierno controla a esos grupos, que actúan junto con los elementos antimotines para disolver las protestas, contradiciendo lo que sostuvo en una entrevista anterior con la cadena Telesur, en la cual aseveró que dichos cuerpos son bandas organizadas, armadas, auspiciadas por la derecha y organismos de inteligencia que vienen de organismos de Estados Unidos.

Ortega rechazó la cifra de más de 350 muertos en menos de tres meses que reportan organismos humanitarios locales y extranjeros, ya que esa contabilidad es falsa y manipulada. Su gobierno registra sólo 195. Los organismos de derechos humanos juntan todo y manipulan las cifras, declaró.

Ortega se mostró dispuesto a reanudar el diálogo, que se inició en mayo con la oposición, para resolver la crisis, con la mediación de la Iglesia católica, pero con nuevas reglasHemos tenido contacto con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (Antonio Guterres), con diferentes organismos internacionales y con el cardenal de Nicaragua, Leopoldo Brenes, anunció Ortega en una entrevista que la cadena CNN en Español le hizo el pasado fin de semana.

Estados Unidos culpó directamente a Ortega y a su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, de la violencia en Nicaragua. En una nota oficial, la Casa Blanca aseguró que ambos son responsables en última instancia de los grupos parapoliciales favorables al gobierno que han brutalizado a su pueblo.

Es la primera vez que Washington responsabiliza directamente a la pareja gobernante de la crisis sociopolítica en el país. Por ello defendió anticipar las elecciones para el año próximo.

Estados Unidos está del lado del pueblo de Nicaragua, incluyendo miembros del Frente Sandinista, que piden reformas democráticas y el fin de la violencia. Para Washington la celebración de elecciones libres, justas y transparentes es la única vía hacia el restablecimiento de la democracia.

En este contexto, periodistas de medios independientes nicaragüenses protestaron por los secuestros y ataques contra comunicadores ocurridos el fin de semana anterior realizando un plantón en la rotonda de El Periodista, en la capital, exigiendo respeto a la libertad de información y en solidaridad con los informadores agredidos por policías y paramilitares.

Nicaragua cumple 104 días de protestas generadas por el anuncio de las ya derogadas reformas al seguro social, aunque las manifestaciones continúan y han dejado saldo de 448 muertos, 595 desaparecidos y 2 mil 830 heridos, de acuerdo con la independiente Asociación Nicaragüense pro Derechos Humanos.

Información La Jornada.

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