Economía moral

Julio Boltvinik

Los universitarios, organizados en el CNU, proponemos una nueva estrategia de desarrollo con visión integral

El CNU, Consejo Nacional de Universitarios, organismo fundado y en plenas funciones gracias a la persistente iniciativa de José Luis Calva (JLC), presentó antier en la Casa Universitaria del Libro (Orizaba esquina Puebla) su Manifiesto ¡Reconstruyamos nuestra nación!, expresión sintética de los consensos contenidos en los 20 volúmenes de la colección digital México 2018-2024. Nueva estrategia de desarrollo. Los volúmenes estarán disponibles en página web del CNU, a medida que se presenten públicamente, empezando por los referidos a juventud y a seguridad, que se presentan hoy en el mismo sitio a partir de las 9 horas. En la página web ya están disponibles el Manifiesto y los títulos de los volúmenes. Los autores de la colección somos 477 catedráticos e investigadores, de numerosas universidades públicas y privadas de todo el país, coordinados titánicamente por JLC. Cada uno (o una) es especialista en el tema que aborda, de tal manera que la sabiduría de la academia está plasmada en esta colección y en el manifiesto. Sería una desgracia que esta sabiduría no sea tomada en cuenta por el gobierno entrante. Como señalé en la entrega del 6/7/18: El político sólo puede hacer bien su trabajo si dialoga con el científico. Como dijo JLC en la bienvenida a los asistentes: “Ya lo había advertido Hegel: ‘la voluntad se interpone ella misma en el camino de la consecución de su fin cuando se aparta del conocer; por consiguiente, la idea del bien sólo puede hallar su acabamiento en la idea de lo verdadero’”. La estructura del Manifiesto (véase cuadro) refleja el carácter holista de la magna obra. Como lo señaló JLC:

“… asumimos una postura metodológica holística, concediendo relevancia al análisis riguroso de cada uno de los grandes problemas nacionales, pero también al análisis de la interdependencia y las sinergias entre estos problemas… [Así] arribamos a un sistema integral de propuestas viables de políticas públicas para la reconstrucción de nuestra nación… Según investigaciones internacionales recientes… la tormenta perfecta de inseguridad, violencia y delincuencia, es provocada por la conjunción de desigualdad, pobreza, desempleo, corrupción e impunidad. Éste es el nudo gordiano que deberá romper el próximo gobierno federal. La estructura de las propuestas de políticas públicas… arranca de… qué hacer para que la economía crezca más y genere suficientes empleos dignos, [y pasa a:] qué hacer para reducir la desigualdad y hacer realidad el pleno ejercicio de los derechos económicos, sociales, culturales y ambientales de los mexicanos (mediante políticas salariales, laborales, de tributación progresiva sobre el ingreso, etcétera); cómo asegurar el financiamiento de este desarrollo incluyente, equitativo y sustentable; cómo restablecer la seguridad pública, y mejorar la transparencia y la rendición de cuentas; y cómo hacer realidad el estado de derecho [y] construir una democracia de calidad…”

En mi intervención, puse énfasis en la autodeterminación como condición necesaria del desarrollo, en una concepción alternativa del desarrollo y en la necesidad de revertir las relaciones entre lo social y lo económico:

“Paul Baran sostuvo que lo que explica el rápido desarrollo de Japón, a pesar de su arribo tardío al capitalismo, es que nunca fue colonia. Siempre funcionó como país independiente, autodeterminado. La experiencia reciente confirma que los países exitosos han sido los que han determinado autónomamente su agenda de desarrollo. Como dijo Stiglitz: Corea y Taiwán crecieron creando empresas propias y determinaron su propio ritmo de cambio; y rechazaron el Consenso de Washing-ton, que postulaba un rol mínimo para los gobiernos y rápidos procesos de privatización y liberalización. Las personas y los pueblos aprenden a hacer lo que tienen que hacer. Desarrollan las capacidades que necesitan desarrollar. A partir de los años 30, y por alrededor de medio siglo, prevaleció en México un proyecto de autodeterminación nacional que transformó radicalmente el país. Este proyecto fue sustituido por la subordinación global en la cual ya no hay proyecto nacional y que, al asumir la dependencia empresarial y tecnológica como inevitable, destruye las condiciones de presencia de la necesidad social del desarrollo de muchas capacidades. Es crucial, por tanto, recuperar la autodeterminación nacional.

Concibo el progreso social como el desarrollo de capacidades y necesidades (la unidad de las cuales Marx denominó fuerzas esenciales humanas, FEH). El desarrollo económico (subconjunto del progreso social) es el rápido desarrollo de las necesidades y capacidades económicas, sobre todo las capacidades productivas y de gestión. También sostengo que la separación tajante entre política económica y política social y la subordinación de la segunda a la primera, debe ser invertida: el florecimiento humano (desarrollo de las FEH de todos y todas) debe ser el fin y la gestión económica el medio para alcanzarlo. El progreso social debe definirse como el objetivo rector de las políticas públicas, y el desarrollo económico como un medio crucial para alcanzar tal objetivo.

julioboltvinik.org

Fuente: La Jornada.

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