El ejército se resiste a abrir sus archivos, a 45 años del golpe en Chile

▲ Manifestación ayer en Santiago en homenaje al fallecido presidente chileno Salvador Allende, al cumplirse 45 años del golpe militar encabezado por Augusto Pinochet. Familiares de desaparecidos por la dictadura exigieron justicia, mientras el presidente Sebastián Piñera llamó a la unidad.

Manifestación ayer en Santiago en homenaje al fallecido presidente chileno Salvador Allende, al cumplirse 45 años del golpe militar encabezado por Augusto Pinochet. Familiares de desaparecidos por la dictadura exigieron justicia, mientras el presidente Sebastián Piñera llamó a la unidad.

Santiago. A 45 años del golpe militar en Chile, que se cumplen este martes, el ejército se resiste a abrir sus archivos, al tiempo que los defensores de la dictadura de Augusto Pinochet –quien usurpó el poder hasta 1990– mantienen el poder político y económico, mientras las víctimas de la represión militar exigen justicia.

La polémica decisión de tres jueces de la Suprema Corte en julio pasado, que concedió la libertad a siete violadores de los derechos humanos de la dictadura, indignó a familiares de las víctimas y a políticos de izquierda, que presentaron una acusación constitucional por notable abandono de deberes, al considerar que los magistrados incumplieron las normas internacionales para los delitos de lesa humanidad.

La Cámara de Diputados se pronunciará este viernes sobre la suerte de los tres jueces, cuya decisión suscitó un enfrentamiento sin precedente en el Legislativo desde que se reinstauró la democracia hace casi 30 años.

Asimismo, Alicia Lira, presidenta de la Agrupación de Familiares de Ejecutados Políticos, aseguró que existen más de mil 500 causas penales abiertas, sin que las fuerzas armadas hayan dado respuesta, y consideró que la Concertación, coalición de centroizquierda que asumió el poder en 1990, liderada por Patricio Alwin, negoció la democracia con Pinochet.

En tanto, el presidente Sebastián Piñera pidió unidad y aprendizajedurante la conmemoración del golpe militar perpetrado el 11 de septiembre de 1973, y por separado la izquierda colocó una ofrenda en una de las puertas laterales del Palacio de la Moneda, por la que sacaron el cuerpo del presidente socialista Salvador Allende tras el asalto a la sede de gobierno.

Piñera, quien sólo invitó a sus ministros al acto, llamó a los chilenos a aprender de la historia para no cometer los mismos errores que llevaron a la dictadura, y dejó claro que ningún contexto va a justificar los graves atropellos a los derechos humanos que perpetró el régimen militar.

Pero el gobernante también afirmó que en Chile se trataba de implantar un régimen totalitario, lo que dio lugar al advenimiento del régimen militar, con excesos injustificables, es bueno y necesario recordar que nuestra democracia no terminó por muerte súbita ese 11 de septiembre, venía gravemente enferma desde mucho antes y por distintas razones, señaló al diario El Mercurio.

En 1973, las fuerzas armadas perpetraron el golpe militar que culminó en el suicidio del presidente Allende, lo que puso un violento fin al gobierno de la Unidad Popular, primera coalición marxista electa democráticamente en Latinoamérica.

Pinochet murió en diciembre de 2006 sin ser condenado. En 1998 fue detenido en Londres por una orden de aprehensión en su contra emitida en España por el juez Baltasar Garzón, quien lo acusó de delitos de terrorismo internacional, tortura, genocidio y desaparición de personas, tras su liberación en el año 2000, el dictador se mantuvo como comandante en jefe de las fuerzas armadas y después fue senador vitalicio.

Información La Jornada.

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