El rechazo a la violencia y los porros convocó a miles en CU

La nutrida sesión fue trasladada al auditorio Alfonso Caso.

La nutrida sesión fue trasladada al auditorio Alfonso Caso.

El rechazo a la violencia y a los grupos de choque en las universidades convocó ayer a cientos de estudiantes a la mayor de las asambleas de los años recientes.

Dos días después de que más de 30 mil estudiantes marcharon hacia Ciudad Universitaria (CU) para demandar la erradicación de los grupos porriles, se celebró una asamblea interestudiantil en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en la que se exigió la democratización de las instituciones de educación superior y el fin de los grupos de choque como los que agredieron el lunes a alumnos de bachillerato frente a la Rectoría de la máxima casa de estudios.

Desde octubre de 2014, cuando la interuniversitaria sesionó para organizar a los estudiantes tras la desaparición de 43 normalistas rurales de Ayotzinapa, estas asambleas no habían tenido esta capacidad de convocatoria.

A principios de 2018, quienes asistían a ellas plantearon dejar de llamarlas interuniversitarias por la poca asistencia. La excepción había sido la asamblea de mujeres, que en marzo abarrotó el auditorio Ho Chi Minh de lsa Facultad de Economía, convocada para denunciar la violencia de género y el acoso en las universidades, además de los feminicidios en el país.

Esta vez el Ho Chi Minh fue insuficiente para dar cabida a la asamblea. Estaba planeado que la sesión iniciara ahí al mediodía, pero la capacidad del lugar fue rebasada incluso antes de esa hora. Se decidió llevarla al auditorio Alfonso Caso, en la Torre de Humanidades, así como transmitir en vivo la reunión a otros auditorios de CU. A las cuatro de la tarde finalmente comenzó.

El primer punto fueron los saludos fraternos de organizaciones como el Comité 68, los jornaleros de San Quintín, la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios y la Asamblea de Profesores de la UNAM.

El segundo tema del orden del día fueron los pliegos petitorios y de cada una de las alrededor de 50 escuelas, facultades e instituciones representadas en la asamblea. Había estudiantes de la Escuela Nacional Preparatoria y del Colegio de Ciencias y Humanidades –ambos, bachilleratos de la UNAM–, de las facultades ubicadas en CU y en otros puntos de la Ciudad de México y el área metropolitana.

También hubo representaciones del Instituto Politécnico Nacional y de las universidades autónomas Metropolitana y de la Ciudad de México, así como de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH) y de instituciones de otros estados, como Michoacán, Yucatán y Guanajuato, entre otras.

Se virtieron variadas demandas, muchas de ellas de problemas particulares de las escuelas, pero hubo planteamientos que aparecieron de manera constante, entre ellos la democratización de la toma de decisiones en las universidades y que la voz de los alumnos tenga mayor peso en ello.

Otros puntos transversales fueron que se garantice la seguridad de los estudiantes tanto dentro como fuera de los planteles y que se erradique la violencia de género en estas instituciones. Ambos problemas, aseguraron, son un reflejo del clima de inseguridad en el país.

Plantearon demandas como profesionalización y capacitación de los cuerpos internos de seguridad, aunque algunos pidieron su disolución. Exigieron la destitución de funcionarios de la UNAM, como Jesús Teófilo Licona, coordinador de vigilancia suspendido por el rector Enrique Graue esta semana. Algunos solicitaron que Graue deje el cargo y otros más llamaron a extender el paro de labores a toda la universidad e incluso a tomar la Torre de Rectoría.

La celebración de un congreso universitario, la constitución de un organismo permanente que coordine al movimiento estudiantil y la creación de una comisión por los derechos y las necesidades estudiantiles fueron ideas que se mencionaron en las casi seis horas que los delegados dedicaron a exponer sus propuestas y exigencias.

Los estudiantes de bachillerato plantearon que necesitan iluminación y seguridad en los paraderos de transporte público, porque constantemente sufren asaltos.

Al cierre de esta edición continuaban las discusiones. Trascendió que se planea una nueva reunión interuniversitaria en la UPN el martes o en la ENAH el miércoles.

Información La Jornada.

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