En Alemania, Merkel gana el debate con Schulz: sondeo

La canciller de Alemania, Angela Merkel, durante la conferencia de prensa en que anunció el acuerdo a que llegó el G20, ayer en Hamburgo. Foto: Xinhua.

Berlín. En medio de una gran expectación y consciente del elevado número de indecisos a tres semanas de los comicios, la canciller federal Angela Merkel resistió los ataques de su principal rival, el socialdemócrata Martin Schulz, en temas como migración o la edad de jubilación, en el único duelo electoral entre los dos líderes.

El candidato del Partido Socialdemócrata (SPD), muy por detrás de la canciller en los sondeos –con cerca de 23 por ciento frente a 37 por ciento de los conservadores–, salió con un objetivo claro: Atacar a la reina, como tituló el semanario alemán Die Zeit.

Sin embargo, a pesar de los intentos por poner en aprietos a la mandataria y querer marcar un distanciamiento con la política de la Unión Cristianodemócrata (CDU), los sondeos posteriores al debate realizados por los canales de la televisión pública alemana ARD y ZDF dieron a la canciller como ganadora del debate.

Defiende la canciller federal su política migratoria

Schulz aprovechó el duelo de 97 minutos de duración para criticar la gestión de la crisis migratoria, que llevó a Alemania a tener que acoger sólo en 2015 a 900 mil solicitantes de asilo, cuando abrió la frontera a miles de refugiados que se encontraban varados en Hungría. Merkel reiteró su postura desde que comenzó del aluvión de críticas: fue la decisión correcta.

En otro tema controvertido, el líder socialdemócrata no dudó en abogar por poner fin a las negociaciones de adhesión de Turquía a la Unión Europea (UE). Mientras, Merkel afirmó que por el momento las conversaciones de adhesión son inexistentes y reconoció que nunca estuvo a favor de una entrada de Turquía a la UE.

Respecto de la boyante situación económica del país, una de las principales fortalezas de Merkel de cara a las elecciones del 24 de septiembre, en las que buscará un cuarto mandato consecutivo, Schulz apostó por una mayor justicia social. Sí, claro, Alemania es un país acomodado, pero no todas las personas en nuestro país son acomodadas, dijo, y aprovechó para exigir reformas que mejoren las pensiones.

En este punto, Merkel negó que su partido estudie la posibilidad de elevar la edad de jubilación hasta los 70 años, lo que Schulz puso en duda.

La seguridad interna ocupó parte del debate, al igual que algunos temas internacionales.

Información La Jornada.

Shortlink: