En Chiapas el número de viviendas dañadas es de 58 mil 365, revela censo

  • Hay abiertos seis albergues en los que atienden a 307 personas

1-chiapas

San Cristóbal de Las Casas. A 18 días del sismo que afectó Chiapas se han contabilizado 58 mil 365 viviendas afectadas, 2 mil 173 escuelas con daño parcial y 113 inservibles, así como 90 unidades médicas deterioradas, informó la Secretaría de Protección Civil estatal.

En un comunicado, la dependencia precisó que de acuerdo con el más reciente censo realizado por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, el terremoto del pasado 7 de este mes causó averías en 194 edificios públicos, 462 templos, 658 comercios, 330 tramos carreteros estatales y 68 puentes, así como 100 carreteras y cuatro puentes federales, además de 92 vialidades alimentadoras.

Refirió que continúa la evaluación preliminar de daños, la cual concluirá con la entrega de resultados por parte del Comité Estatal de Evaluación, el próximo 5 de octubre, de acuerdo con la reglas del Fideicomiso Fondo de Desastres Naturales (Fonden).

Agregó que permanecen habilitados seis refugios temporales, en los que se atiende a 307 personas (84 familias), a las que se les brinda un lugar digno para dormir, alimentos y atención médica.

En tanto, el obispo de la diócesis de San Cristóbal de Las Casas, Felipe Arizmendi Esquivel, expresó que los sismos no son un castigo de Dios para nuestra patria ni tampoco una señal de que ya se acerca el fin del mundo, como algunos hermanos de otras religiones andan diciendo.

Indicó que sólo Dios sabe cuándo terminará la vida en este mundo, que es movimiento; este planeta es vida, pues estamos en un planeta vivo y por tanto los movimientos son normales, los ha habido, los hubo en otros tiempos y los seguirá habiendo, manifestó.

Tras ofrecer la misa de 12 horas en Plaza Catedral debido a que la Catedral está cerrada por los daños que sufrió durante el sismo, reiteró que no podemos decirle a Dios que ya se acaben estos terremotos, sino que debemos aprender a vivir con ellos, porque son parte de la vida, son movimientos normales que debemos aprender a conocer, prevenirnos y sacar experiencias de lo que suceda, acotó.

Fuente: La Jornada.

Shortlink: