Fantasmas de la luz y el caos, aventura intelectual, literaria e histórica de Jorge Aguilar Mora

jorge aguilar

En la imagen, el ensayista y también autor de Sueños de la razón: 1799-1800.

Como la narración de una serie de aventuras intelectuales, literarias e históricas, protagonizadas por el ex presidente de Estados Unidos Thomas Jefferson, quien intenta apoderarse del continente americano; Alexander von Humboldt, con su expedición por Cartagena; el geógrafo, botánico, astrónomo y naturalista Francisco José de Caldas; Napoleón Bonaparte y su ambición de conquistar el mundo; Goethe, quien refuta la teoría de los colores, mientras ciertos creadores proponen que el inconsciente es más importante que el consciente, entre otros personajes históricos, es como define el escritor y ensayista Jorge Aguilar Mora, su libro Fantasmas de la luz y el caos: 1801-1802.

Publicado por la editorial Era, ese volumen es continuación del ambicioso proyecto iniciado con Sueños de la razón: 1799 y 1800 (Premio Xavier Villaurrutia 2015), en el que el autor entreteje la filosofía alemana, el romanticismo, el nacionalismo, el positivismo y la revolución industrial, a partir de las tres críticas de Emmanuel Kant: crítica de la razón pura, crítica de la razón práctica y crítica del juicio.

La idea es contar la historia del siglo XIX, año por año. Con ambos libros busco demostrar que todo influye en todo, explicó Aguilar Mora.

Las historias son relatadas por un narrador que habla siempre en presente de cuanto ocurre y que no conoce el futuro. Es un personaje que está ahí ese año, pero que no sabe qué va a pasar el siguiente. Es un narrador que conoce todo lo que de manera simultánea se articula en la vida intelectual y social del año en curso, pero que paga su omnisciencia con total ignorancia del futuro. Ese narrador es capaz de encontrar las conexiones más insólitas entre quienes habitan, desde distintos puntos del planeta, los momentos clave del saber y el sentir. No se trata de un ensayo común, explicó el autor.

Humboldt, eje común

Un eje común en ambos libros son los viajes de Humboldt. En Fantasmas de la luz y el caos 1801-1802 se da cuenta de su viaje a Colombia, cuando atraviesa todos los Andes, hasta llegar muy cerca de Quito. “Se habla de toda esa travesía y de todo lo que está pasando en distintas latitudes.

Se habla, entre otras cuestiones, de cómo Humboldt entiende la Colonia española. Cómo ve a los criollos, a los indios. Me interesa mucho esa parte. Quiero retratar a los personajes desde una visión cotidiana, sin inventar ni ficcionar, comentó el ensayista.

En tanto, en Estados Unidos se encuentra Thomas Jefferson, quien, aunque es un hombre de la Ilustración, era racista. Jefferson predijo que los blancos y los negros nunca se iban a llevar. Fue quien comenzó a crear la idea que había que liberar a los negros, pero regresándolos a África.

Y en Europa se encuentra Napoleón Bonaparte, quien se ha declarado cónsul vitalicio. Las guerras napoleónicas han comenzado.Y Napoleón detesta cada vez más a Madame de Staël.

Asimismo, en esos momentos históricos se está investigando qué es la luz, Goethe elabora su teoría de los colores, Beethoven compone a pesar de su creciente sordera la sonata que conoceremos como Claro de luna, Chateaubriand publica Atala, Servando Teresa de Mier y Simón Rodríguez se encuentran de la manera más inverosímil y los jesuitas Pedro José Márquez y Juan Francisco Masdeu publican dos tratados estéticos de impresionante actualidad en esta época.

Información La Jornada.

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