Himno y elegía en Bellas Artes por los sismos de 1985 y 2017

Integrantes de la Orquesta de Alientos y el coro del Conservatorio Nacional de Música y (a la derecha), alumnos de teatro y danza que participaron en la obra multidisciplinaria Elegía del retorno, ayer, en la explanada del Palacio de Bellas Artes.

Integrantes de la Orquesta de Alientos y el coro del Conservatorio Nacional de Música y (a la derecha), alumnos de teatro y danza que participaron en la obra multidisciplinaria Elegía del retorno, ayer, en la explanada del Palacio de Bellas Artes.

México. Un himno interpretado por la Orquesta de Alientos y el coro del Conservatorio Nacional de Música se escuchó en la explanada Ángela Peralta del Palacio de Bellas Artes, mientras un grupo de jóvenes formó la expresión ‘‘México y los años 1985 y 2017’’.

Se trata de la obra Aniversario del sismo de 2017 para banda sinfónica y coro, de David Rodríguez de la Peña, que ayer tuvo su estreno mundial, junto a la intervención coreográfica S19 y la obra multidisciplinaria Elegía del retorno.

La melodía contó con la participación de 80 artistas, entre músicos y bailarines, integrantes de ambas agrupaciones.

‘‘La composición consta de tres elementos fundamentales: un esqueleto basado en las armonías de Lacrimosa del Réquiem de Mozart; un elemento heroico (las fanfarrias), y una parte melódica de corte nacionalista’’, explicó Rodríguez de la Peña a La Jornada.

‘‘Terminé de escribirla en 2015 para estrenarla en el aniversario del sismo de 1985, pero nunca se presentó. Posteriormente la retomé a petición de la Secretaría de Cultura federal, con la finalidad de articular un programa conmemorativo en alusión a los sismos y en el que participan todas las escuelas de danza de Bellas Artes.’’

Durante la pieza musical, alumnos de la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello presentaron la intervención coreográfica S19; 170 jóvenes, dirigidos por la maestra Lidya Romero, crearon diseños de gran formato aludiendo a los terremotos de 1985 y 2017.

Los estudiantes portaban playeras de colores verde, blanco y rojo, mientras realizaban una secuencia de movimientos al estilo del efecto dominó (grecas), una espiral que representa el infinito y poco después formaron la expresión ‘‘México y los años 1985 y 2017’’.

Fragilidad de la urbe ante el furor de la naturaleza

‘‘La idea central de este número es aludir con el cuerpo al derrumbe de edificaciones y la solidaridad de la comunidad en este tipo de catástrofes’’, acotó Lidya Romero.

‘‘Más que una coreografía en términos tradicionales, es una obra corporal que diseña una acción muy simple como un desplome. No es un bailable, sino más bien es una intervención coreográfica.’’

Al final se presentó la pieza multidisciplinaria Elegía del retorno,por alumnos de teatro y danza contemporánea de la Escuela de Iniciación Artística 1 y 4, así como alumnos del taller Piano para todos del Conservatorio, cuya propuesta aborda la fragilidad de la Ciudad de México ante la fuerza de la naturaleza y la esperanza que emana de la solidaridad de las personas.

El número fue coordinado por la profesora Diana Ruth Zamora, quien se inspiró en varios fragmentos de José Emilio Pacheco. La alumna Samanta Solano Ramírez interpretó La Llorona (al piano), mientras otros de sus compañeros ofrecieron ritmos tribales, a cargo de los profesores Samuel Koff y Alejandra Romero.

Información La Jornada.

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