Inauguran el Museo del Perro en NY

La pintura Sweet Temptation or Willpower (Dulce tentación o fuerza de voluntad), de Charles van den Eycken, se muestra en el naciente recinto.

La pintura Sweet Temptation or Willpower (Dulce tentación o fuerza de voluntad), de Charles van den Eycken, se muestra en el naciente recinto.

Nueva York. Los perros rara vez son reconocidos en los museos y a lo sumo eventualmente consiguen lugar junto a personajes famosos. Pero el Museo del Perro, que se inauguró en Manhattan, les brinda el papel protagónico a la medida de una ciudad donde a menudo son tratados como reyes.

El nuevo museo, financiado por la asociación profesional de criadores American Kennel Club, que organiza anualmente en esta temporada el famoso concurso de belleza canina Westminster Dog Show, exhibe más de 2 mil pinturas, fotos, esculturas y otros objetos dedicados a los perros.

Entre los homenajeados figuran los fieles compañeros de presidentes estadunidenses. Como la pintura de Millie, el springer spaniel inglés de George y Barbara Bush. O un lienzo conmovedor Silent Sorrow, que ilustra la tristeza del fox terrier del rey Eduardo VII después de la repentina muerte de su amo inglés en 1910.

El naciente recinto marca el regreso a Nueva York, en versión ampliada, de un pequeño museo creado en 1982.

En 1987, el American Kennel Club transfirió la colección a San Luis, en el medio oeste, a unas instalaciones más grandes. Pero al museo, lejos de los circuitos turísticos, le costó salir adelante.

El nuevo museo pretende atraer a algunos de los millones de turistas que visitan cada año los icónicos centros de arte de Nueva York.

‘‘Es genial mostrar una colección que languidecía en la oscuridad’’, dijo el director ejecutivo del museo, Alan Fausel, experto en arte canino en las casas de subastas.

Las obras, expuestas en dos pisos de un moderno edificio de Park Avenue, reflejan algunas de las grandes tendencias de la pintura canina: las de antes de la era victoriana destacan el lado salvaje y agresivo del animal; el siglo XIX refleja en cambio la edad de oro del retrato, tanto para los animales como para los humanos. En el siglo XX, la fotografía eclipsa a la pintura, especialmente las famosas imágenes con temática antropomorfista del estadunidense William Wegman, o los retratos de perros estrella del séptimo arte Lassie.

La entrada cuesta 15 dólares por adulto; incluye paneles interactivos para entretener e informar: permite al visitante ver qué raza de perros coincide con su fisiología.

Información La Jornada.

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