La poesía es la libertad de permitirse gustar de cosas muy distintas: Ida Vitale

Ida Vitale, el pasado 13 de octubre, en Montevideo.

Ida Vitale, el pasado 13 de octubre, en Montevideo.

Guadalajara, Jal., Mientras vivamos, mientras no llegue la catástrofe final, la poesía va a sobrevivir. Es la voz de Ida Vitale, galardonada este año y con apenas unas semanas de diferencia, con dos de los premios más importantes en lengua castellana: el Cervantes y el FIL de Literatura en Lenguas Romances.

Poeta y crítica literaria, Vitale no ha parado entre fotografías, conferencias de prensa, presentaciones, encuentros con otros escritores como el de anoche con el Nobel Orhan Pamuk y Sergio Ramírez, también ganador del Premio Cervantes. Este martes la poeta uruguaya estará en el ciclo Mil jóvenes con…

Estos han sido días muy intensos para ella, de hablar de poesía, y una agenda tan ajustada que todavía no ha podido caminar los pasillos de la FIL. Le interesa encontrar libros escritos en otros idiomas.

‘‘Si todos los que vienen acá leen un libro, entonces ya es muchísima gente la que leerá. Pienso que no deberíamos depender sólo de las ferias para asegurarnos de que a la gente le guste leer. Insisto en que la educación es la base de todo. Claro, esto (la FIL) nos facilita encontrar libros, las novedades”, explica en entrevista con La Jornada.

–¿Sigue escribiendo poesía, ensayo, crítica literaria?

–Hace como seis meses que creo que no, porque entre la mudanza de Estados Unidos a Montevideo, acomodarla de una casa a otra, mudar libros, viajar, primero a dos ferias de libro en Buenos Aires, ahora aquí. No, no he escrito porque eso complica un poco. Claro, a uno se le puede ocurrir algo, pero terminar un poema es tarea que requiere tiempo. Se necesita tranquilidad. Fundamentalmente tranquilidad, papel y lápiz y no tener ninguna otra exigencia.

Abuso de la palabra

Aquí algo de lo que escribió sobre mudanza en su libro Léxico de afinidades, que reimprimió este año el Fondo de Cultura Económica, que también publicó la segunda edición de Procura de lo inevitable. ‘‘Y pensar que hay gente que adora mudarse. Sé de quien a una edad no demasiado avanzada llevaba más de 30 cambios, lo que hacía una nueva casa cada dos años… En algún lugar leí que los demonios no pueden andar de espaldas. ¿Para qué querrían hacerlo? Cuando nos retiramos de algo, más valdría no volver a ello. Sea de espaldas o de frente, siempre será con melancolía ante lo irreversible”.

La primera edición de ese libro es de 1994. ‘‘Creo que ahora tendría que hacer una nueva edición muy ampliada, le hacen falta muchas palabras”. Pero sí está la palabra ‘‘poesía”:

Escribió Ida Vitale: ‘‘(I) Las palabra son nómadas; la mala poesía las vuelve sedentarias. (II) Es imperdonable reducir la poesía a su máxima expresión. ‘Menos es más’, sabía Mies van der Rohe”.

–¿Y si la definiera hoy?

–¿Desde qué punto lo definimos?, ¿como forma?, ¿expresión? En primer lugar la poesía no es la misma, hasta ha pasado a convertirse en un adjetivo absurdo, equivocado, deformado. Dicen: ‘eres muy poético’ o que un lugar es muy poético, a veces te dicen que un jardín es muy poético, eso ya es abuso de la palabra. Pero yo insisto en que es la libertad de permitirse gustar de cosas muy distintas.

‘‘Creo que la poesía pasa, es posible que con algún cambio, es posible que ahora la poesía política tenga un poco más de peso, pero no creo que sea una cosa exclusiva, es decir, a veces la poesía tiene música, a veces la poesía es algo privadísimo que terminará siendo universal, pero nació de un proyecto privado.

‘‘Hay poetas a los que les interesa o les obsesiona un tema y se centran más en eso. Cuando comencé a leer veía que un libro no se parecía al siguiente de un mismo autor, porque claro iba en busca de la continuación de un libro que me había gustado mucho; después entendí que de repente hay distintas caras, facetas, rumbos y que si el poeta trabaja mucho y logra un libro muy unitario en el tiempo, es probable que ese libro tenga un único tema: la obsesión del momento que puede o no repetirse. Hay poesía que depende también de lo que uno observa. Los temas podrán ser diferentes, pero la voz es la misma.

‘‘Obviamente nada puede salir indemne de lo que es la influencia del mundo exterior; tendrá cambios, pero creo que mientras vivamos, mientras no llegue la catástrofe final, a la que sí lentamente nos vamos acercando, la poesía creo que va a sobrevivir.”

Informacion La Jornada.

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