Las mujeres boxeamos por necias y por pasión: La Joya

  • Descarta pedir revocación de veredicto o revancha a La Roca.
  • Está acostumbrada a tener todo en contra y a vencer adversidades.
Esmeralda Moreno recibió menos pago del que esperaba por su combate con Ibeth Zamora. Foto Notimex.

Esmeralda Moreno recibió menos pago del que esperaba por su combate con Ibeth Zamora. Foto Notimex.

Esmeralda La Joya Moreno vivió el sábado su combate número 40. Lo perdió en su intento de arrebatar el título minimosca del Consejo Mundial de Boxeo a Ibeth La Roca Zamora. Experimentó un regreso a los orígenes. Como si todo lo que sucedió la noche del 5 de septiembre de 2015 en Metepec reviviera sus años incipientes, cuando peleaba con todo en contra, no tenía promotora –como hoy– ni respaldo de ninguna clase, los días en los que recibía un sueldo raquítico.

“Fue como un déjà vu”, dice con asombro. Todo el público en favor de Zamora y ella, otra vez, como la retadora sin posibilidades. Esto ya lo he vivido, se dijo La Joya, y recordó cuando peleó contra rivales que le llevaban ventaja en experiencia y peso. Contrincantes peligrosas ante las que se veía pequeñita. Así perdió ante Mariana Juárez y Ana María Torres, también con la alemana Alesia Graf y la italiana Simona Galassi. Perdió, pero siempre peleando.

Si yo no me hubiera repuesto de esas desventajas no sería quien soy, dice con orgullo. Pero sentí que eso lo estaba viviendo otra vez.

Y como en sus inicios, Esmeralda no sentía miedo, sólo estaba preocupada de que el apoyo local a La Roca influyera en la objetividad de los jueces.

“Sentía que me había metido en la boca del lobo; no sé si eso influyó en los jueces, no quiero escudarme en eso, pero si volviera a pelear contra La Roca, me gustaría que fuera en terreno neutral”, sostiene Moreno.

Era su oportunidad para recuperar un cinto que dejó vacante en noviembre de 2012 para convertirse en madre. Antes del combate, advirtió que regresaba por lo que le pertenecía y por eso no dejó de presionar a La Roca. Sin embargo, los jueces dieron el triunfo a la monarca y La Joya se sintió decepcionada.

No estoy de acuerdo con el veredicto, ataja Moreno dos días después de la derrota. Merecía ganar por lo que hice en el cuadrilátero, pero aceptaré el resultado porque no pienso pedir revancha ni la revocación del veredicto.

Después de la decepción pasajera, Esmeralda sabe que lo suyo no es recalar en el lamento. Ni siquiera por este combate por el que pensó que ganaría una bolsa mayor a la que recibió.

Las mujeres peleamos por necias y por pasión. No me fue tan mal, porque en otras ocasiones he salido más raspada, explica con ironía. No tiene promotora, por lo que deberá tocar puertas para conseguir peleas.

Las boxeadoras estamos acostumbradas a empezar desde muy abajo, sin promotora y obligadas a salir a buscar trabajo, dice.

Fuente: La Jornada.

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