Limpieza en PGR [Editorial El Universal]

Limpieza en PGR [Editorial El Universal]

En lo que va de este siglo, policías, ministerios públicos y jueces se han disputado con legisladores y partidos políticos los últimos lugares en las encuestas sobre confianza en las instituciones mexicanas. La percepción de millones no puede estar equivocada por tanto tiempo si la imagen no tuviera soporte en la realidad. El sistema de justicia en México se ha ganado la incredulidad de la gente y que le afecta incluso cuando hace las cosas bien.

César Alejandro Chávez Flores, titular de la Visitaduría General de la PGR, dice tener claro el problema. En entrevista con EL UNIVERSAL habla de la necesidad de revertir la desconfianza hacia el Ministerio Público,“de manera que para recuperarla y poder generar una credibilidad, es fundamental que haya un combate frontal, decidido, contra las conductas ilícitas de sus propios servidores públicos”.

De abril pasado a la fecha, la Visitaduría General consignó ante tribunales 87 averiguaciones previas que involucran a 126 servidores públicos, entre los cuales hay 25 agentes del Ministerio Público, 42 agentes de la Policía Federal Ministerial, cuatro altos mandos, 12 mandos medios y 29 administrativos, así como presuntos responsables de diversos ilícitos. Números proporcionados por la propia institución.

Es entendible que no se den a conocer los nombres todavía, pues la resolución del juez podría hallar que los acusados son inocentes, por lo que exhibir su identidad sería violatorio de la presunción de inocencia. Sin embargo, la PGR deberá informar de los avances, ya que con frecuencia se ha dado que las sentencias o exoneraciones se pierden en la vorágine noticiosa.

A la falta de credibilidad acumulada en el Ministerio Público por sus inacciones —nueve de cada 10 delitos cometidos en México nunca se sancionan—, hay que sumar la vocación que los agentes han demostrado para inculpar inocentes por delitos que son incapaces de comprobar. El último escándalo en ese sentido fue la detención del joven Óscar Montes de Oca, quien de pronto se encontró en el penal de máxima seguridad de Nayarit por, supuestamente, llevar una maleta con 20 kiliogramos de cocaína que en realidad no era suya.

Para que la credibilidad en la PGR sea recuperada hará falta combinar varios factores. En primer lugar, la resolución exitosa de al menos las averiguaciones más conocidas por la ciudadanía; segundo, la desaparición de los métodos de extracción de confesiones y de fabricación de pruebas, y tercero: la exhibición de resultados de la lucha contra la corrupción.

La PGR da un primer paso al iniciar averiguaciones previas contra personal de toda índole. Cuando los jueces resuelvan, podrá hablarse de éxito o fracaso.

Fuente: El Universal.

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