Llama Peña a aumentar la solidaridad con damnificados

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Santa María Xadani, Oax. Los pueblos del Istmo de Tehuantepec siguen de luto. Perdieron seres amados, patrimonio y también, como aquí, sus formas de sustento. En esta población zapoteca, los hornos donde se cuecen los célebres tórtolos oaxaqueños, y en San Miguel Tehuantepec, los comercios. Y muchos reclaman, en su lengua y en español, con lágrimas, a voz alzada, por ayuda para vivienda, por medicinas para los centros de salud… por empleo.

En una nueva gira por Oaxaca para recorrer zonas dañadas por el sismo de hace una semana, el presidente Enrique Peña Nieto escucha esas voces. Y más tarde, cuando desde la batea de una camioneta en el zócalo local usa el micrófono, insiste en su búsqueda de infundir tranquilidad a partir de asegurar el envío de alimentos y servicios médicos, de tener albergues disponibles y comedores, de terminar cuanto antes el censo de viviendas dañadas o perdidas totalmente, y garantizar que la próxima semana comenzará la reconstrucción.

Pero esta vez, el mandatario se duele de no tener aún respuesta suficiente de la sociedad civil de todo el país en solidaridad con la gente de esta parte de México, sobre todo ante la dimensión de la tragedia. Es mucha la ayuda que necesitamos, admite.

Y de paso, le habla a la prensa: Yo les quiero pedir, de forma respetuosa, a los medios de comunicación, se incorporen a esta labor de solidaridad, de sembrar mayor conciencia de los daños y las afectaciones que hay en estas dos entidades, y más que volvernos señaladores o críticos de lo que falta, seamos todos parte de la solución.

Aquí, donde desde siempre la gente es pobre y ahora mucho más, donde Rosa Santiago recibe rodeada de mujeres y desde su silla al presidente Peña y a su esposa, Angélica Rivera, para compartir con ellos la tragedia de haber perdido esa noche a su esposo, Arturo Guerra Jiménez, de 32 años, y a su niña Ageleth, de nueve, donde también le sale al paso doña María Vicente, quien a simple vista parece cargar un siglo en las espaldas aunque su hija asegura que tiene 79 años, donde al paso las miradas encuentran ruinas, el mandatario expresa:

No están solos. Todos somos una familia mexicana. Todos somos Oaxaca, todos somos Chiapas. Todos somos México.

Recorrer estas calles toma tiempo. Porque en este poblado de 5 mil 698 habitantes y 2 mil 100 viviendas, 950 están afectadas; 350 fueron pérdida total.

Y Peña Nieto reitera el mensaje en los dos municipios visitados este día: No dejen que nadie lucre con esta tragedia o que llegue gente que los desinforme o asuma liderazgos que no le correspondan. El gobierno va a cumplir. Y pide a la gente estar unida, con ánimo y entereza.

La presencia del gobierno federal es, como en Chiapas, copiosa: ayer estuvieron en esta gira los secretarios de Gobernación (coordinador de las acciones en Oaxaca y Chiapas), Defensa, Marina, Hacienda, Salud, Educación Pública, Agricultura, Comunicaciones y Transportes, Desarrollo Territorial y Energía, así como el jefe de la Oficina de la Presidencia.

Para casi todos, Peña Nieto dispone tareas inmediatas conforme se presentan las demandas. Y en algún momento, en Tehuantepec, ante el micrófono dice: Todos los secretarios son buenos para mí.

Por favor, no se olvide de nosotros, es la frase más escuchada, con variantes, en los diálogos. Las bendiciones hacia y desde él también se prodigan. Y junto a ello, la demanda por la restauración de los antiquísimos templos fracturados y los mercados.

Esto último es sobre todo reclamo acucioso en Tehuantepec, centro comercial de la región.

En ese camino, los titulares de Marina y Defensa informan que tienen en esas dos entidades a 14 mil uniformados y que su contingente para el desfile del 16 de septiembre se reducirá en 3 mil, porque están en las labores de atención a las localidades afectadas por el sismo.

Antes de regresar a la Ciudad de México, el presidente Peña Nieto tuvo una reunión con representantes de distintas firmas empresariales (con presencia nacional) para anunciarles su disposición a secundar el llamado que hizo el lunes en Chiapas, de apoyar en la reconstrucción.

Peña Nieto ratifica: el cálculo preliminar del sismo es de 1.2 millones de personas afectadas en diversos grados.

A diario, asegura, la cobertura de servicios básicos se extiende, y así lo confirma la gente, los apoyos están llegando.

Insiste ante la representación empresarial: el gobierno tiene mecanismos para financiar la vivienda, por ejemplo, y se verá con cada familia la mejor manera que requiere para volver a tenerla.

Pero si logramos sumar solidaridad y hacer un frente común con el sector privado, la capacidad de reconstrucción será más acelerada y rápida.

Además, indica, se buscará organizar todo el apoyo de la sociedad civil y de los empresarios para que no llegue desarticulada, porque a consecuencia de este sismo hay muchas casas perdidas, mucho patrimonio cultural dañado, deteriorado y que significa mucho para la población.

Por la noche, pasadas las 22 horas, el presidente Peña Nieto encabeza una reunión de evaluación en la Base Aérea Militar de Ixtepec. Este viernes podría realizar una nueva gira a otras de las zonas afectadas.

Información La Jornada.

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