Los delfines gritan por puro placer

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México. Según se ha confirmado por primera vez, las belugas y los delfines nariz de botella expresan su satisfacción chillando como niños.

El sonido que emiten, distinto de los zumbidos de ecolocación que algunas ballenas y delfines utilizan atrapar a sus presas, sugiere que estamos ante un nuevo comportamiento que los humanos comparten con los mamíferos marinos, uno de los grupos más inteligentes del reino animal.

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Durante décadas, los científicos han observado que los delfines en cautividad emiten estos sonidos al recibir alimento como premio, aunque también se ha confirmado en animales en estado salvaje. Sin embargo, en la mayoría de los casos no se le dio la relevancia necesaria.

El nuevo estudio, publicado en Journal of Experimental Biology, sugiere que las belugas y este tipo de delfines emiten esos chillidos para expresar alegría.

Para Paul Nachtigall, de la Universidad de Hawái, se trata de un estudio muy creativo. El experto, que no formaba parte del equipo, afirma que también ha escuchado este sonido durante sus propios estudios.

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El equipo autor del estudio, liderado por Sam Ridgway, entrenó delfines nariz de botella y belugas en cautividad para que realizaran varias tareas a cambio de pescado. Así, descubrieron que el zumbido que emitían al acercarse a los peces continuaba tras conseguir su premio.

Los expertos lo llamaron «grito de la victoria» y determinaron que no lo emitían para localizar su presa.

«¿Para qué seguir emitiendo el sonido que te ayuda a localizar tu objetivo una vez lo tienes en la boca?», comenta Nachtigall.

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Además, descubrieron que el tiempo que transcurre entre la experiencia placentera y el grito que emiten coincide prácticamente con la velocidad con la que el cerebro libera la hormona dopamina, relacionada con el placer.

Sin embargo, algunos expertos se muestran cautelosos, como Maddalena Bearzi, bióloga marina, que insiste en que no conviene llevar los resultados demasiado lejos.

«Es un poco exagerado afirmar que el sonido es emocional», señala. Bearzi, que cree que los delfines son animales emocionales, afirma que no hay datos suficientes para descartar otras posibles explicaciones. «Las emociones son muy difíciles de definir en humanos, no digamos ya en delfines».

Información y foto National Geographic.

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