Marchan contra proyecto eólico en Unión Hidalgo, Oaxaca

  • Sin consultarlos, la Federación entregó concesión a filial francesa, acusa la comunidad zapoteca
Cientos de habitantes de Unión de Hidalgo, municipio del istmo de Tehuantepec, Oaxaca, marcharon ayer para protestar contra la instalación de un parque eólico en la localidad. Foto: Diana Manzo.

Cientos de habitantes de Unión de Hidalgo, municipio del istmo de Tehuantepec, Oaxaca, marcharon ayer para protestar contra la instalación de un parque eólico en la localidad. Foto: Diana Manzo.

Unión Hidalgo, Oax. Unos 500 pobladores de esta comunidad zapoteca marcharon para rechazar la instalación del nuevo parque eólico Gunna Sicarú, que sin previa consulta pretende construir la filial en el estado de Électricité de France (EDF).

Partieron de la explanada en compañía de representantes de Juchitán, San Blas Atempa, Álvaro Obregón, Ciudad Ixtepec y Santa María Xadani, San Mateo y Santa María del Mar, que mantienen resistencia ante los megaproyectos mineros y eólicos en el istmo de Tehuantepec.

Denunciaron la violación al derecho a la consulta indígena, debido a que, sin tomarlos en cuenta, en junio de 2016 la comisión reguladora de la Secretaría de Energía otorgó a EDF un permiso de construcción para el parque eólico RES/1219/2017.

Según el documento la empresa eólica contará con 96 aerogeneradores que tienen capacidad de 2.625 megavatios cada uno para generar hasta 252 megavatios. La producción anual estimada sería de 825.7 gigavatios hora por un tiempo de 30 años.

La marcha concluyó con un mitin frente a la explanada del palacio municipal, donde aseguraron que se trata de una imposición, pues se violentó el derecho a la consulta libre e informada conforme al convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Oscar Marín Gómez, representante de los bienes comunales manifestó que no se oponen al desarrollo social, pero criticó que los 23 parques eólicos instalados en el corredor del istmo de Tehuantepec lejos de ofrecer desarrollo a los habitantes han dejado conflictos sociales, económicos y políticos.

Explicó que las tierras de Unión Hidalgo son comunales porque existe un decreto presidencial de 1964; sin embargo, hay pobladores que se han adueñado de las tierras y las han cambiado a pequeñas propiedades.

Ahora dicen que son suyas, sin importarles el daño ambiental que provoca la colocación de las turbinas que requieren cientos de toneladas de cemento. La empresa Demex usó terrenos de nuestra reserva ecológica y ahora viene EDF, que con apoyos a escuelas, intenta convencernos de que habrá progreso, dijo.

El progreso como bandera

Guadalupe Ramírez, representante del grupo de mujeres indígenas defensoras de la Vida de Unión Hidalgo rechazó que con la llegada del segundo parque eólico a la comunidad el progreso llegue a la comunidad zapoteca, por lo que pidió al pueblo defender su territorio.

Según el gobernador de Oaxaca, Alejandro Murat, el nuevo parque eólico que se instalará dejará una derrama económica de 600 mil millones de pesos a la entidad. En esta marcha participaron como observadores representantes de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca y de la agrupación Proyecto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales.

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