Paquetes explosivos a Obama, Clinton y otros personajes

Arriba: el ex presidente Barack Obama; la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, y el magnate y filántropo liberal George Soros. Abajo: la representante demócrata Debbie Wasserman; el ex titular de la CIA John Brennan, y la legisladora demócrata por California Maxine Waters. Todos ellos recibieron artefactos explosivos en sus oficinas o casas por medio del correo. Especialistas consideran que estas acciones son resultado de la estrategia de odio y racismo que ha caracterizado al régimen de Donald Trump.

Arriba: el ex presidente Barack Obama; la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, y el magnate y filántropo liberal George Soros. Abajo: la representante demócrata Debbie Wasserman; el ex titular de la CIA John Brennan, y la legisladora demócrata por California Maxine Waters. Todos ellos recibieron artefactos explosivos en sus oficinas o casas por medio del correo. Especialistas consideran que estas acciones son resultado de la estrategia de odio y racismo que ha caracterizado al régimen de Donald Trump.

Nueva York. Ante las noticias de aparentes atentados terroristas contra figuras nacionales percibidos como opositores al régimen de Donald Trump, recientes actos violentos de agrupaciones supremacistas blancas en diversas partes del país y una estrategia electoral republicana empapada de odio racial y mensajes xenofóbicos, se agrega la noticia de que un líder de un grupo violento ultraderechista fue detenido después de fugarse a México y Centroamérica.

Con ello, tal vez la acusación oficial del régimen de Donald Trump de que hay criminales y personas de Medio Oriente en la caravana de migrantes que transita por México debería estar al revés y reforzar la frontera del lado mexicano ante la amenaza del ingreso de posibles terroristas estadunidenses a México y Centroamérica.

Después de que un artefacto explosivo fue hallado el lunes en una casa del filántropo liberal George Soros –acusado recientemente por algunos republicanos y hasta por el presidente de estar detrás de las recientes protestas de mujeres en este país y de financiar la caravana de migrantes centroamericanos– este miércoles se reportó que se encontraron bombas parecidas en la residencia de Bill y Hillary Clinton, en el estado de Nueva York, otra en la casa del ex presidente Barack Obama, en Washington, y una más en las oficinas de CNN en Nueva York, dirigida al ex jefe de la CIA John Brennan.

No fue todo: también se enviaron paquetes explosivos al ex procurador general federal en el gobierno de Obama Eric Holder y a las oficinas en el Congreso de la representante federal progresista Maxine Waters, feroz crítica del régimen de Trump.

La autoridades federales, encabezadas por la FBI, están investigando si los artefactos parecidos fueron enviados por la misma persona y aún no se conocen los motivos, pero todos los objetivos son percibidos como opositores al régimen de Donald Trump, y constantemente denunciados como enemigos por políticos, medios, agrupaciones derechistas y el propio presidente.

Algunos consideran que es parte de la cosecha de la campaña de odio que ha caracterizado a este régimen desde sus inicios, con una serie de medidas racistas, la definición de los medios como enemigos del pueblo y la ola xenófoba y antimigrante que se ha intensificado en torno de las elecciones intermedias del 6 de noviembre.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, otro demócrata con perfil nacional, informó en conferencia de prensa que su oficina en Manhattan también recibió un paquete sospechoso, aunque las autoridades informaron después que no estaba relacionado con los demás.

El artefacto enviado a CNN en un sobre manila tuvo como destinatario a John Brennan, el ex jefe de la CIA durante el gobierno de Obama y uno de los críticos más severos de Trump. El remitente en el sobre, igual que en el enviado a Soros y otros, es Debbie Wasserman Schultz, representante federal demócrata en Florida y ex líder nacional del Partido Demócrata.

Al descubrirse el artefacto enviado a CNN en Nueva York (su matriz está en Atlanta), se ordenó desalojar el edificio y el centro comercial del Time Warner Center, donde están ubicadas sus oficinas aquí.

Otro edificio, donde están las oficinas de Wasserman, fue desalojado en Florida como resultado de un paquete sospechoso en el correo.

El paquete enviado a Holder también tenía la dirección de la representante demócrata como remitente, y como estaba equivocada la dirección, fue regresado a las oficinas de Wasserman, por lo que podría tratarse del mismo paquete.

Los artefactos son parecidos, todos de fabricación casera; se utilizó un tubo, cinta adhesiva, un cronómetro, un detonador y cables. El enviado a Soros, se sospecha, fue colocado en el buzón de su casa, el enviado a CNN aparentemente fue entregado por mensajería, mientras los demás llegaron por correo.

Esta tarde, Trump condenó los actos odiosos y agregó que actos de violencia política de cualquier tipo no deben tener cabida en ningún lugar de Estados Unidos de América; se atrevió a agregar: nos tenemos que unir, tenemos que juntarnos como país.

Poco antes, la Casa Blanca, en un comunicado, condenó los ataques: estos actos aterrorizadores son odiosos, y quien sea responsable será llevado a rendir cuentas al máximo que permite la ley. Informó que el Servicio Secreto (por tratarse de ex presidentes y altos funcionarios) y otras agencias de seguridad pública están investigando y otorgando protección a todos los amenazados por estos actos cobardes.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, consideró que estos atentados son un esfuerzo para aterrorizar. Él y Clinton, entre otros, señalaron como contexto de estos actos el odio y las divisiones que prevalecen en el país.

Arrestan a líder de agrupación neonazi en LA

En hechos no directamente relacionados, la FBI arrestó en Los Ángeles al líder de una agrupación neonazi acusado de conspiración para cometer actos de violencia e incitar amotinamientos. Robert Rundo aparentemente había huido a México hace dos semanas para de ahí proceder hacia Centroamérica, reportó el New York Times.

Rundo es fundador de Rise Above Movement, una pandilla neonazi con sede en el sur de California, cuyos integrantes han participado en numerosos actos violentos en ese estado, en los que han golpeado a periodistas, manifestantes antiderechistas y hasta policías.

En un caso relacionado, cuatro integrantes de la misma agrupación fueron formalmente acusados de conspiración para incitar violencia al atacar a manifestantes antiderechistas en el mitin ultraderechista en Charlottesville, Virginia, el año pasado; el mismo por el que Trump rehusó condenar la violencia de los supremacistas blancos que hirieron a decenas de personas y causó la muerte de una activista.

Rundo también ha integrado su organización a una red internacional neonazi y el año pasado viajó con otros como él a Europa, donde participó en festejos por el nacimiento de Adolfo Hitler.

El Southern Poverty Law Center, organización dedicada a vigilar agrupaciones de odio y defender a sus víctimas, reporta que en Estados Unidos actualmente operan 954 grupos de odio, incluido Rise Above, parte de un total de mil 600 grupos extremistas en este país.

Información La Jornada.

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