Para Christian Bale, interpretar a Trump sería poco interesante

Arriba, las actrices de A Tale of Three Sisters, del turco Emin Alper; luego, Christian Bale, quien interpretó al ex vicepresidente Dick Cheney en Vice.Foto Afp

Arriba, las actrices de A Tale of Three Sisters, del turco Emin Alper; luego, Christian Bale, quien interpretó al ex vicepresidente Dick Cheney en Vice.Foto Afp

Berlín. La presencia del actor Christian Bale en el Festival Internacional de Cine de Berlín causó revuelo ayer en el estreno de Vice,película biográfica sobre Dick Cheney, ex vicepresidente de Estados Unidos, que se exhibe fuera de competencia.

Bale lució recuperado después de perder los kilos que tuvo que subir para interpretar a Cheney.

Por su parte, al ser cuestionado sobre el género en que encuadraría su película y sobre las relaciones del presidente Trump con Cheney, el director Adam McKay comentó: Diría que es una tragicomedia y, hasta donde sé, entre Cheney y Trump hay un silencio de hierro.

Bale estimó ayer en Berlín que quien fue vicepresidente en la administración de George W. Bush es un personaje mucho mejor que Donald Trump para interpretar.

Dick Cheney tuvo un papel extraordinariamente central durante las décadas recientes en Estados Unidos, así como en situaciones políticas mundiales, dijo Bale, nominado al Óscar en la categoría de mejor actor por su interpretación de este personaje, al presentar la cinta en la Berlinale.

A pesar de que pudo haber conducido a esta era, es completamente diferente a Trump en el sentido de que Cheney siempre fue muy malo en la campaña y no le gustaba nada. Mientras a Trump parece ser que es lo único que le gusta, comentó ante periodistas.

Cheney entendió el poder del silencio. No podemos decir eso de Trump. Le gustaba saber que el verdadero poder es estar en las sombras y trabajar de esta manera, agregó.

Christian Bale, quien ganó más de 20 kilogramos para interpretar a Cheney, señaló que es incapaz de imaginarse haciendo el esfuerzo necesario para encarnar al actual ocupante de la Casa Blanca, porque encuentra a su personaje poco interesante.

Creo que habría gente mucho mejor interpretando a Trump. Probablemente hayan visto algunas imitaciones muy buenas de él, dijo.

China retira segundo filme

La Berlinale anunció ayer de forma inesperada la retirada de la competencia, por motivos técnicos, de One second, película del consagrado cineasta chino Zhang Yimou, ambientada en la Revolución Cultural.

“Debido a dificultades técnicas durante la posproducción, desgraciadamente One second, de Zhang Yimou, no se podrá presentar”, indicó el festival en un comunicado. En su lugar, se proyectará un trabajo anterior del cineasta, su opera prima Sorgo rojo, que en 1988 ganó el Oso de Oro.

One second se adentra en la relación que se establece entre un prisionero que escapa de un campo de trabajos forzados y una niña huérfana durante la Revolución Cultural china (1966-1976).

El anuncio se produjo sólo cuatro días antes de su estreno mundial, previsto para el viernes en la Berlinale, y es el segundo, después de que los organizadores retiraran otro filme chino, Better days de la sección paralela Generation, aduciendo la misma razón.

Un viaje por Turquía

El multipremiado realizador turco Emin Alper (1974) llegó a la Berlinale en la competencia por el Oso de Oro con A Tale of Three Sisters cosechando entusiastas aplausos.

La historia de Alper lleva al espectador a un viaje al interior de Turquía.

Un pequeño pueblo en las montañas de la región de Anatolia es el escenario en que se desarrolla la historia de tres hermanas, Reyhan, la mayor, de 20 años; Nurhan, y Havva, de 16 y 13 años, en ese orden. Las tres viven con su padre, pues prácticamente fueron devueltas al jefe de la familia, un hombre mayor que, ante la ausencia de la madre, había logrado resolver el destino de cada hija con familias de adopción, solucionar así ante todo las dificultades económicas que conlleva mantener a tres hijas.

En la diaria lucha por la supervivencia, las tres hermanas encuentran la fortaleza emocional necesaria para no perder la esperanza por lograr una vida fuera del pueblo.

Alper logra mostrar una genuina historia de las arraigadas la tradición turca, el dominio patriarcal, un pueblo que parece estar en el último rincón del mundo con sus habitantes que, pese a vivir en condiciones de extrema pobreza, encuentran en su cotidianidad y en la familia el gozo por la vida.

Información La Jornada.

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