Presentan una nueva especie del género humano: el Homo naledi

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Maropeng. Una antigua especie humana salió a la luz en una gruta de Sudáfrica, donde fueron exhumadas las osamentas de 15 homínidos, hallazgo extraordinario que destaca la complejidad de la evolución humana, anunciaron ayer investigadores internacionales.

Los fósiles fueron encontrados en una cueva de difícil acceso en Maropeng, cerca de Johannesburgo, donde se encuentra el rico yacimiento arqueológico de la Cuna de la Humanidad, inscrito en el patrimonio mundial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, laCiencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas, en inglés).

El hallazgo, documentado por un equipo internacional en la revista eLife, tiene origen en 2013, cuando fueron descubiertos más de mil 550 fósiles en una remota cámara de la caverna Rising Star, dentro del yacimiento paleontológico Cuna de la Humanidad. El sitio se sitúa a unos 50 kilómetros de Johannesburgo.

“Teniendo en cuenta que casi todos los huesos del cuerpo están representados en múltiples ocasiones, el Homo naledi es ya prácticamente el miembro fósil mejor conocido de nuestra estirpe”, dijo Lee Berger, director de las dos expediciones que dieron con el descubrimiento.

Estoy feliz de presentar una nueva especie del género humano, declaró Lee Berger, investigador de la Universidad de Witwatersrand en Johannesburgo, durante una rueda de prensa en Maropeng, Sudáfrica.

Muestra sin precedente

En 2013 y 2014, científicos exhumaron más de mil 550 huesos pertenecientes al menos a 15 individuos, incluidos bebés, adultos jóvenes y personas de más edad. Todos presentaban una morfología homogénea, pero todavía no han sido datados.

Este descubrimiento extraordinario, según el Museo de Historia Natural de Londres, supone la mayor muestra de fósiles de homínidos jamás exhumados en África.

La nueva especie fue bautizada Homo nadeli y clasificada dentro del género Homo, al que pertenece el hombre moderno.

¿Cómo era el Homo naledi? Tenía un cerebro minúsculo del tamaño de una naranja y un cuerpo muy esbelto, declaró John Hawks, investigador de la Universidad de Wisconsin-Madison y autor de un artículo publicado ayer en la revista científica eLife. Medía 1.5 metros en promedio y pesaba 45 kilos.

Sus manos permiten suponer que tenía la capacidad de manejar útiles, sus dedos estaban muy curvados, mientras que es prácticamente imposible distinguir sus pies de los de un hombre moderno, precisa un comunicado conjunto de la Universidad de Wits, la National Geographic Society y el ministerio sudafricano de Ciencia.

Sus pies y sus largas piernas indican que estaba hecho para caminar durante mucho tiempo.

Las osamentas exhumadas en Sudáfrica suponen un desafío para los investigadores. Complican un poco más el tablero de los homínidos, pues la especie descubierta presenta características propias tanto de los homínidos modernos como de los antiguos.

“Algunos aspectos del Homo naledi, como las manos, las muñecas y los pies, están muy próximos a los del hombre moderno. Al mismo tiempo, su pequeño cerebro y la forma de la parte superior del cuerpo son más próximos a los de un grupo prehumano llamado australopithecus”, explicó el profesor Chris Stringer, del Museo de Historia Natural de Londres.

Este descubrimiento podría permitir conocer más sobre la transición, hace unos 2 millones de años, entre el australopithecus primitivo y el primate del género homo, nuestro antepasado directo.

“La mezcla de características del Homo naledi destaca una vez más la complejidad del árbol genealógico humano y la necesidad de llevar a cabo investigaciones más exhaustivas para comprender la historia y los orígenes últimos de nuestras especies”, consideró Chris Stringer.

Túnel de difícil acceso

Los investigadores se preguntaron también por las razones por las que las osamentas se encontraban en esta cámara de difícil acceso, en la entrada de una cueva ya conocida. El túnel para acceder a ésta es tan empinado y estrecho que sólo los investigadores de cuerpo más menudo consiguieron alcanzar el lugar del hallazgo.

La estancia siempre ha estado aislada de las otras habitaciones y nunca estuvo en contacto con la superficie, según el comunicado.

Hemos imaginado varios escenarios, incluso la posibilidad del ataque de un carnívoro desconocido, una muerte accidental o una trampa, explicó Lee Berger. Hemos llegado a la conclusión de que el escenario más plausible es que los cuerpos fueron depuestos en este lugar, práctica que “atestigua un comportamiento complejo para una especie humana ‘primitiva’”, concluyó Stringer.

Desde hace años, la Cuna de la Humanidad, zona plagada de cuevas y de fósiles de prehumanos, y verdadera mina de información sobre nuestros ancestros, es un tesoro para arqueólogos y paleontólogos. Lee Berger lo asegura: la estancia donde fue hallado el Homo naledi “todavía no ha revelado todos sus secretos; podría haber todavía centenares, incluso miles, de fósiles de Homo naledi por exhumar”.

Información y foto La Jornada.

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