Reos de Santa Marta vivirán una tarde de libertad en el Foro Shakespeare

Son cinco los encausados que actuarán en la obra. La función será custodiada por 40 policías. Arriba, durante una de las representaciones en la cárcel. Abajo, antes de una función.

Son cinco los encausados que actuarán en la obra. La función será custodiada por 40 policías. Arriba, durante una de las representaciones en la cárcel. Abajo, antes de una función.

Ciudad de México.  Después de año y medio de preparación, cinco reos del penal de Santa Marta Acatitla saldrán por una tarde de las cuatro paredes entre las cuales purgan sus condenas para mostrar la otra forma que conocen de libertad: el teatro. El objetivo es que el público olvide que son internos y los vea como profesionales escénicos.

Una locura, reprueban unos. Algo para celebrar, elogian otros. Un esfuerzo titánico, que sucederá por primera vez en América Latina, opina Itari Marta, directora de la nueva adaptación de Esperando a Godot, que se presentará este viernes a las 20 horas en el Foro Shakespeare, en una única e inédita función que será custodiada por alrededor de 40 policías.

La elección de la obra de Samuel Beckett es apropiada, porque el dramaturgo la escribió para gente que está encarcelada, aunque no necesariamente en una prisión física, sino mental, según explicó en entrevista con La Jornada la directora artística de la Compañía de Teatro Penitenciario.

Los actores y el equipo de producción estamos apanicados, señala Itari Marta, porque se está jugando mucho. Es una iniciativa totalmente nueva, organizada por el Foro Shakespeare, la Subsecretaría del Sistema Penitenciario y el penal de Santa Marta, que requiere de mucha atención, precisión, seguridad y organización.

El discurso de la obra puede erigirse como una crítica con carga político-social muy pertinente para los tiempos que vivimos, ya que es un espejo que nos muestra a los que estamos libres, entre comillas, que realmente no lo estamos y quizá tendríamos que escapar hacia una vida mejor.

Experiencia en Suecia

En los años 50 se llevó a escena Esperando a Godot en una prisión sueca. El éxito fue tal, que se permitió a los reos salir por un día y montar la obra en el Teatro Nacional. Sin embargo, la historia terminó con el director envuelto en lágrimas, explicando a Beckett que el proyecto fracasó porque los prisioneros-actores escaparon. El escritor irlandés echó a reír y respondió: Sí para eso hice la obra, para que alguien que se creyera preso se liberara.

Muchos internos que han pasado por la Compañía de Teatro Penitenciario, desde su fundación en 2009, han experimentado la libertad a partir del teatro. Los resultados de reinserción social son tangibles, cuenta la también directora del Foro Shakespeare. Los cambios se han notado de forma progresiva: los reos han dejado adicciones y modificado sus actitudes hacia los demás. Incluso cinco personas ya liberadas continúan en la compañía, porque decidieron que su camino es sobre el escenario.

Al final, al igual que en la pieza teatral, Godot no existe y la única persona que puede rescatarte de la prisión en la que vives eres tú mismo. En la vida cotidiana esperamos a que alguien llegue y nos rescate de la violencia en la que vivimos. ¿Los políticos?, ¿Dios padre?, ¿el Espíritu Santo? ¿Quién sabe quién va a venir a salvarte; mientras tanto, sálvate tú, concluye.

La Compañía de Teatro Penitenciario da funciones todos los sábados en el penal de Santa Marta Acatitla. Para reservar, comunicarse al mail teatroyprision@foroshakespeare.como llamar a 52560014 y 55660102. Los fondos recaudados son para los actores y sus familias, en apoyo a su reinserción social.

Información La Jornada.

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