Se traba la Cámara por la pugna electoral: Ramírez Marín

  • Este periodo, última oportunidad para aprobar los pendientes, advierte
  • Riesgoso, que partidos quieran imponer la agenda
No soy el único y tampoco es una obsesión, dijo el priísta Jorge Carlos Ramírez Marín, presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, sobre sus aspiraciones a postularse para gobernar Yucatán.

No soy el único y tampoco es una obsesión, dijo el priísta Jorge Carlos Ramírez Marín, presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, sobre sus aspiraciones a postularse para gobernar Yucatán.

La Cámara de Diputados tiene en este periodo de sesiones la última oportunidad para aprobar sus pendientes y ello depende de que los partidos no la utilicen como ariete de la estrategia presidencial de 2018, definió el presidente de la mesa directiva, Jorge Carlos Ramírez Marín, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La cámara está trabada y los partidos no pueden caer en la tentación de imponerle la agenda. Debemos evitar que sea la plataforma de campaña. Es un espacio de lucha política, no electoral, aseveró en entrevista con La Jornada.

En la conversación también abordó sus aspiraciones a la candidatura del gobierno de Yucatán. No soy el único y tampoco es una obsesión. Sé que el PRI tomará la decisión más inteligente. El gobernador Rolando Zapata favorece que haya aspiraciones y trabajo libres, indicó.

Ramírez Marín asumió la presidencia de San Lázaro después de un periodo de siete días en que Acción Nacional (PAN) condujo al Partido de la Revolución Democrática (PRD) y Movimiento Ciudadano (MC) a oponerse a la instalación de la mesa directiva con el pretexto de la elección del fiscal general.

El último año de la 63 Legislatura ya no fue terso. Instalamos la mesa directiva bajo asedio a la Cámara de Diputados. Nos guste o no, así fue, definió.

–¿La elección de 2018 contaminará las decisiones de la cámara?

–La complejidad del periodo no está en sus temas, sino en las actitudes que los grupos parlamentarios decidan tomar. Si deciden que su plataforma de combate electoral será la cámara, será sumamente complejo. Si optan por el trabajo legislativo en serio, ningún tema será tan complicado como para que no podamos resolverlo.

Los pendientes son muy claros y hay que ser francos; tampoco dará para más.

–El bloque que impidió la transición de la mesa directiva ahora busca imponer su agenda legislativa –se le comentó.

–La cámara no puede ser moneda de cambio. No podemos dejar al Congreso mexicano (y en particular a la Cámara de Diputados) sujeto a los deseos de los dirigentes partidistas. De ninguno: ni de los del PRI ni del PAN ni de MC.

“La oportunidad de dictaminar es ahora. El último llamado es diciembre, si queremos avalar los temas importantes, sin la contaminación de una campaña. No es buena señal que los partidos presenten agendas legislativas. Nada se los impide, pero lo que llama la atención es si su idea es utilizarlo como plataforma.

Esto es, si el PAN como cabeza del frente decide que su plataforma es la Junta de Coordinación Política, estaremos en problemas. Y si el PRI decidiera lo mismo con la mesa directiva, también.

–¿El subterfugio del fiscal revela cómo vendrá el periodo?

–Hace 15 días el tema del fiscal general no tenía nada que ver con la Cámara de Diputados. Después hubo señales encontradas dentro del PAN. El asunto sigue siendo del Senado, si bien los diputados tenemos cuatro iniciativas y un voto particular de Morena.

“En este caso hay tres componentes: el recurso político, el mediático y el afán de inflar el tema. Nada más que habrá de tenerse mucho cuidado de que la cámara no se empantane por un asunto que está en el Senado.

–En el caso de Yucatán, ¿hasta dónde llegan sus aspiraciones por la gubernatura?

–Le dedico todo el tiempo que me queda de la Cámara de Diputados, absolutamente todo, a Yucatán. El propósito es ayudar. Y si de eso se deriva una posibilidad política de tener una representación, estaría más que contento. Sí, por supuesto, pero debo decir que no soy el único.

–¿Cómo espera la competencia entre los aspirantes?

–Todos están haciendo su mejor esfuerzo y, como decía el célebre Hereford (Artemio Iglesias), si tú sabes a qué te metes, luego no te puedes quejar. Tendría que existir una actitud nefasta del PRI, que no la percibo, para reclamarnos después.

–Aunque falta para la elección, ¿qué compromisos deben tener los aspirantes frente a la pobreza en Yucatán?

–No se puede confundir tranquilidad con estabilidad, si no disminuimos el número de pobres. Si la pregunta se dirige a que si todos estamos conscientes, creo que sí: en la oferta del PRI de Yucatán el combate a la pobreza es fundamental.

“La gente dice: ‘Es que vivimos en una burbuja que se puede romper’. Se va a romper si no mejoramos las condiciones de la gente, que dice: ‘Yucatán es como una isla’. Pero dejará de serlo si no mejoramos las condiciones de empleo y de ingreso de las personas”.

–¿El proceso interno en el PRI deberá ser equilibrado para evitar que ocurra lo que en Quintana Roo?

–No creo que se repita el caso, porque las condiciones son diferentes y la dirigencia también aprendió. En ese sentido tengo gran confianza de que se tomará la decisión más inteligente.

–El PRI no necesita inestabilidad en los estados cuando tiene enfrente la elección presidencial.

–Nuestras matemáticas para la Presidencia de la República dependen, en gran medida, de que no desestabilicemos las matemáticas estatales. Pero ese es un compromiso de que los priístas yucatecos construyamos un acuerdo que garantice la participación de todos, que ganemos todos, para ganar también la Presidencia.

Fuente: La Jornada.

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