Sin póliza de seguro, 95 por ciento de los inmuebles habitacionales en la ciudad: directivo de la Ampi

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México. De los inmuebles habitacionales en la Ciudad de México, 95 por ciento carecen de póliza de seguro para rehabilitar o reconstruir las viviendas afectadas por los sismos, aunque quienes tenían menos de un año de comprarla pueden demandar el pago correspondiente a la inmobiliaria.

Alejandro Kuri, vicepresidente de la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios (Ampi), lamentó que la corrupción entre algunos desarrolladores y autoridades locales provocara el derrumbe de inmuebles casi nuevos, como en la calle Petén, en Santa Cruz Atoyac.

El incumplimiento de la norma en materia de construcción y coeficiente sísmico de 8.5 grados que debería cumplir la obra cobró ya vidas inocentes y los responsables deben pagar, pues hay varios inmuebles recientes derrumbados o con riesgos estructurales, señaló.

Tan sólo en el corredor Roma-Condesa-Hipódromo deben demolerse un centenar por los daños que presentan y el desalojo de sus habitantes llevará a un incremento de la vivienda en renta, que suma a la fecha un millón 600 mil contratos en la ciudad.

Dicha zona, así como Narvarte y Del Valle, sin embargo, no reducirá su plusvalía, porque la demanda de un departamento o una casa es altísima, pues el costo por metro cuadrado de suelo oscila entre 35 mil y 50 mil pesos.

Mientras, en Santa Fe está en 60 mil y en Polanco entre 80 mil y 100 mil pesos, aunque en la etapa de reconstrucción de las zonas afectadas podrían elevarse los costos si el gobierno no interviene para evitar un alza en materiales.

La mayoría de los inmuebles dañados se construyeron antes del terremoto de 1985, cuando se modificó el reglamento de construcciones, que se incumplió en varios casos, donde la gente puede exigir la devolución del dinero, de estar dentro de un lapso de 365 días, dijo.

Hoy, consideró, las autoridades deberían fomentar la contratación masiva de un seguro contra terremotos para reducir el costo de la prima, que es muy alta, y permitiría salir más rápido de una situación de emergencia, como la que vivimos.

Información La Jornada.

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