Sofía fue un concepto creado en medio de un ‘campo de guerra’: Ivin Jaurvet

derrumbe terremoto cdmx

Ciudad de México. ‘Frida Sofía’ fue “concepto”, una “bandera” que mantuvo vivos y sin dormir a los “encafetados” brigadistas, rescatistas, militares, policías, civiles y padres que pasaron horas y días buscando vida en el Colegio Rébsamen.

Con la voz agitada, marcada por el rápido palpitar de la emoción, Ivin Jaurvet, investigador vinculado a la comunidad Rébsamem, narró para Aristegui En Vivo el origen del nombre que durante muchas horas mantuvo en vilo la atención nacional e incluso llegó a diarios internacionales:Frida Sofía.

“Visualicen un campo de guerra, con sábanas llenas de sangre en el piso. Montamos un ‘cuarto gris’ donde concentrábamos cadáveres. Cuando se llevaban algún cuerpo, cambiábamos la sábana empapada en sangre y poníamos otras limpias.  En ese contexto, en algún lugar del colegio comenzó a salir el nombre “Sofía”.

Jaurvet, llegó 20 minutos después del fuerte sismo al colegio y lo que vio fue aterrador: derrumbe piedra sobre piedra, polvo, cuerpecitos en el piso. El investigador describió como una “pesadilla” la tarde de ese martes. Listas y hojas con nombres, personas ajenas al colegio, familiares asustados y el miedo montaron un ambiente de confusión.

La geografía del Rébsamen era otra. Los muros y las rocas derrumbadas no permitían saber con exactitud en qué parte del colegio se encontraban, los derrumbes provocaron una masa con muchas cápsulas en las que podría haber vida, hombres y mujeres buscaban en diversos flancos y agujeros.

El investigador narró una escena de horror: un padre buscaba a su niña, la cual ya había sido trasladada al Semefo de Tlalpan, él continuaba removiendo piedras, sus manos destrozadas y su hija, muerta.

“Había un padre en un punto de la escuela que buscó a su hija durante toda la noche y más horas; tenía las yemas y los dedos destrozados, él destrozado y desesperado. No sabía que el cuerpo de su niña había sido enviada al Semefo de Tlalpan horas antes”, narró Jaurvet.

De entre la desgracia, la muerte, el caos y la desesperación, surgió un nombre, no importaba cuál, pudo ser cualquiera, sostuvo Jaurvet. “Sofía era la única esperanza… el nombre surge en un clamor, en una bandera de búsqueda de vida”.

Afirmó el investigador: No importa “Juanita” “Nicolasa”, “Sofía”… no es el nombre, es un fenómeno que se dio entre nosotros.  Llegó un momento en que “Sofía era nuestra única forma de esperanza”.

“En el Rébsamen nuestra prioridad era clara, salvar personas, salvar niños… no cabía la posibilidad de fraguar una mentira, sería más que diabólico”, dejó en claro Ivin Jaurvet.

Información Aristegui Noticias.

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