Terminales de Toluca y CDMX no cumplieron sus planes de inversión en 2017, reporta la ASF

Las inversiones son uno de los ocho aspectos técnico-administrativos que supervisa la SCT en las terminales aéreas concesionarias. Foto: Marco Peláez.

Las inversiones son uno de los ocho aspectos técnico-administrativos que supervisa la SCT en las terminales aéreas concesionarias. Foto: Marco Peláez.

Los aeropuertos internacionales de Ciudad de México (AICM) y Adolfo López Mateos de Toluca incumplieron en 2017 sus programas anuales de inversión para obras de construcción, conservación, mantenimiento, expansión y modernización de instalaciones y equipo, ya que sólo registraron 37.5 por ciento y 11.6 por ciento de avance, respectivamente, revela el informe de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) sobre la Cuenta Pública de ese año.

Esto contrasta con el cumplimiento total o incluso de hasta 188 por ciento que presentaron en sus planes de inversión 36 de los 41 aeropuertos concesionados en México (35 a grupos aeroportuarios y seis a sociedades mercantiles), que cada año supervisa la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

El AICM justificó el rezago con el argumento de que la Secretaría de Hacienda no autorizó los recursos de inversión, por lo cual se reprogramaron para ejercicios fiscales posteriores y las obras quedaron pendientes.

El aeropuerto de Toluca indicó que el poco crecimiento del tráfico de pasajeros y la modificación del programa maestro de desarrollo para la construcción del nuevo edificio terminal, respectivamente, fueron los motivos por los cuales no se atendieron los compromisos de inversión programados en 2017.

Otros tres aeropuertos concesionados también incumplieron sus planes de inversión: Mariano Matamoros, de Cuernavaca, y Ángel Albino Corzo, de Tuxtla Gutiérrez, presentaron un avance de 12.2 y 15.7 por ciento en sus compromisos, respectivamente, con similar justificación que el AICM.

El Aeropuerto Internacional de Ixtapa-Zihuatanejo tuvo un avance de 37.5 por ciento en sus inversiones y argumentó lo mismo que el de Toluca.

Otros 23 aeropuertos no están obligados por ley a cumplir con los compromisos de inversión debido a que no están concesionados: 18 son operados por Aeropuertos y Servicios Auxiliares (ASA), otro está a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional en Ensenada, dos más son aeródromos de los gobiernos de Yucatán y Baja California, y otros dos son aeródromos de servicio particular.

Las inversiones son uno de los ocho aspectos técnico-administrativos que supervisa la SCT cada año en las terminales aéreas concesionadas con la finalidad de que garanticen la seguridad en su operación para proteger la integridad de los usuarios.

La ASF encontró que la SCT hizo 2 mil 595 observaciones a 68 de los 72 aeropuertos que inspeccionó en 2017 por deficiencias que implicaron riesgos en la operación, en materia de infraestructura, seguridad y reglas de operación. Sólo 3.6 por ciento de las observaciones se solventaron en el plazo determinado por la autoridad, 22.3 se resolvieron de manera extemporánea y 74.1 por ciento estaban pendientes de atenderse hasta octubre de 2018, cuando la ASF concluyó el informe.

El organismo destacó que entre 2013 y 2017 los accidentes aéreos en el país se redujeron 6.6 por ciento en promedio anual y los que ocurrieron dentro de aeropuertos de servicio público bajaron 35.2 por ciento.

El año pasado se registraron 67 accidentes, de los cuales 97 por ciento seguía bajo investigación.

Sólo cuatro aeropuertos concesionados cumplieron con todas las condiciones técnico-administrativas que la dependencia verifica, según el informe.

El 15 por ciento de observaciones fueron porque las terminales no contaron con planes actualizados de seguridad, emergencia o contingencia, y 8.4 por ciento se refiere a los servicios de navegación en el espacio aéreo mexicano, principalmente a que las torres de control presentan grietas y cuarteaduras en su estructura.

La mayoría de las observaciones (40.1 por ciento) fueron por el mal estado de la infraestructura, como carecer de señalamientos o letreros para el cruce peatonal, así como de rampas para personas con discapacidad y postes de alumbrado con pintura en mal estado.

Las inversiones sólo concentraron 1.2 por ciento del total de las observaciones.

Con información de: La Jornada.

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