Vuelven a EU las tortugas marinas a 37 años de estar en peligro de extinción

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Savannah, Georgia, y Guantánamo. La anidación de tortugas marinas en las playas del sureste de Estados Unidos se ha recuperado luego de una caída el año pasado.

En la costa de Georgia, los científicos y los voluntarios contaron 2 mil 292 nidos de caguama durante la temporada de anidación, que va de mayo a agosto. Es la quinta época en seis años que Georgia ha registrado un número récord de nidos.

En Florida todavía falta un mes para que termine la temporada de anidación, pero los científicos ya han contado un récord de 12 mil nidos excavados por las tortugas verdes, en peligro de extinción, en el refugio nacional Archie Carr. Kate Mansfield, investigadora de la Universidad Central de Florida, señaló que las mismas playas registraron menos de 50 nidos de ejemplares de esa especie en la década de 1980.

Las cifras preliminares muestran que las anidaciones de caguamas también repuntaron en las dos Carolinas, después de que los números cayeron bruscamente en 2014.

Doug Hoffman, biólogo de la vida silvestre, y sus dos internos se mantuvieron ocupados este verano buscando, catalogando y protegiendo la impactante cantidad de 570 nidos de las enormes tortugas marinas a lo largo de las playas vírgenes de la isla Cumberland.

Es mucho esfuerzo físico, aseguró Hoffman, biólogo del Servicio Nacional de Parques en la isla Cumberland, cerca de la costa de Georgia. Hablamos de estar bajo el sol, cargar equipo, excavar hoyos y enterrar estacas.

Parece que todo el trabajo duro rindió frutos. La anidación de tortugas marinas en las playas del sureste de Estados Unidos se ha recuperado luego de una caída el año pasado.

Expertos en tortugas marinas de Georgia dicen que el nuevo número de nidos confirma su creencia de que las caguamas están regresando 37 años después de quedar bajo protección de la Ley de Especies en Peligro de Extinción.

Con cada gran año que tenemos, creemos más que estamos en un periodo de recuperación, afirmó Mark Dodd, el biólogo que dirige el programa de recuperación de tortugas del departamento de recursos naturales de Georgia. Así que nos sentimos muy bien por eso.

Las tortugas caguamas, que llegan a pesar hasta 136 kilos, cavan sus nidos en las playas entre las Carolinas y Florida. Cifras preliminares muestran que las anidaciones también repuntaron en las dos Carolinas, después de que los números cayeron bruscamente en 2014.

En Guantánamo, Cuba, un nuevo proyecto para la reproducción de tortugas marinas en estado natural comenzará a desarrollarse próximamente en el extremo nororiental de la isla, revelaron directivos de la empresa de Flora y Fauna.

Ese estudio, que se realiza por primera vez en la provincia, pretende controlar y proteger las costas de Maisí, para asegurar el desove de los huevos y el nacimiento de las crías y facilitar así la reproducción de esa especie en peligro de extinción, explicó a Rider Lobaina, jefe del departamento técnico de conservación de esa entidad en Guantánamo.

Medidas en contra de los pescadores furtivos

En estos momentos, un equipo de trabajo vigila la zona por donde deben llegar en los próximos tres meses; se tomaron medidas contra los pescadores furtivos, cuyas redes imposibilitan el arribo de las madres a las playas, y con los cazadores ilegales que las atrapan para consumir su carne y huevos, puntualizó.

Las tortugas marinas son reptiles cuya existencia data de hace más de 150 millones de años y, aunque pudieron sobrevivir a todos los cambios del planeta, el hombre se ha vuelto su mayor depredador. La más común en esta zona es la tortuga carey, muy cotizada por la exquisitez de su carne, resaltó el especialista.

Esa especie hace miles de años navegaba por los océanos del mundo en grandes cantidades; sin embrago, en el último siglo muchas se extinguieron y en otros casos se redujeron sus poblaciones por la destrucción de los hábitats de anidación y alimentación, y la contaminación de los océanos, recordó Lobaina.

Guantánamo no es la excepción; en la actualidad son escasos los ejemplares de tortugas que vienen a desovar, porque ellas estudian el terreno donde van anidar y si sienten algún peligro no regresan, explicó el directivo.

Son animales solitarios que pasan la mayor parte del tiempo en mar abierto, lo que dificulta su estudio. Algunos aspectos de su vida aún son un misterio para la ciencia; por eso es importante realizar estas investigaciones, dijo el experto.

Información y foto La Jornada.

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